Guía de la Nueva Normalidad (III)

A continuación el 2º eje ideológico del Nuevo Orden Mundial (NOM):

  1. Transhumanismo, Inteligencia Artificial, 5G y prisión digital
    Un aspecto medular del NOM es el confinamiento creciente de las personas en una realidad virtual, donde las redes de inteligencia artificial jugarán el papel de proveedores de mercaderías, jueces, policías, banqueros, aulas de educación y salas de entretenimiento.

Este es un futuro en el que casi todo se entrega a domicilio, ya sea virtualmente a través de tecnologías de transmisión, o físicamente a través de un vehículo sin conductor o un avión no tripulado. Es un mundo que emplea muchos menos maestros, médicos y conductores. No acepta efectivo, casi no existe el transporte público y mucho menos manifestaciones culturales y artísticas en vivo. Cada uno de nuestros movimientos, compras, comentarios en redes sociales y relaciones pueden rastrearse. La prisión digital es un estatuto central de la nueva normalidad. Un gran laboratorio de este proyecto es el Estado de Nueva York, que le ha encargado a Eric Schmidt, CEO de Google, un proyecto para integrar la tecnología en todos los aspectos de la vida cívica. En el corazón de esta visión está la integración del gobierno con los gigantes tecnológicos: las funciones principales de escuelas públicas, hospitales, consultorios médicos, policías y militares, se externalizan a un alto costo a empresas privadas de tecnología.

Esta “distopía de alta tecnología” incluye la creación de una sociedad sin dinero en efectivo, otro bucle más hacia el control total de los individuos, y tiene como modelo el sistema de crédito social chino, que a través de una televigilancia y reconocimiento facial extendido castiga o recompensa con “puntos” el comportamiento de los ciudadanos.

La integración de todos estos elementos en un sistema unificado de control permite pensar en un mundo de “sentencias automáticas” para los “infractores de la ley”. Así lo resume Robert F. Kennedy:

“Supongamos que las computadoras descubren su viaje a la playa rastreando sus movimientos a través del flujo de información de su teléfono celular, su auto, su GPS, la tecnología de reconocimiento facial integrada con vigilancia en tiempo real desde satélites, cámaras montadas y chips implantados. Los fiscales o los robots de escritorio le notificarán su violación por mensaje de texto, mientras simultáneamente le cobran automáticamente una multa retirando 1.000 dólares de su cuenta digital de nómina”.
Un elemento central de este despliegue de tecnologías de control es la red 5G, que es mucho más que una red de telecomunicaciones: es un sistema militar de control y espionaje de masas, con capacidad de emitir energía dirigida a targets específicos. La red 5G es además vital para el proyecto del Internet de las Cosas (IoT), que implica la integración de todo tipo de aparatos en la red, y para todos los implantes tecnológicos que permitirán incorporar en el cuerpo humano una interfase con las redes tecnológicas. Este es el proyecto del transhumanismo.

Claudio Fabián de Guevara

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