Os venden miedo, ¿lo compraís y aplaudís?

A nivel mundial, ya son algo más de 100.00 los muertos “oficiales” por Covid-19 en el mundo mientras que la OMS ha señalado que teme un «rebrote mortal» si los países levantan el confinamiento demasiado rápido.

El director general de la OMS ha avisado ahora que la tasa de mortalidad del nuevo coronavirus es “10 veces superior” a la de la gripe.

Venden miedo para poder seguir coartando libertades básicas con la excusa de buscar la seguridad del Pueblo, y que nadie se rebele. “Quédate en casa”, ese es todo el cuidado del Estado hacia sus ciudadanos, sal a aplaudir y a poner música en tu balcón puntualmente todos los días, no te quejes, no mandes whatsapps criticando al Gobierno, lee la prensa del Sistema, no difundas bulos, chívate de quien lo haga,…da vivas a la policía que te multa por ir a comprar el pan, por sacar a tu perro a más de 200 metros de tu casa o por ir a ganarte ese pan sin la autorización reglamentaria.

Padecemos un estado de alarma que en la práctica es un estado de excepción, pero también sufrimos el resultado de una pésima gestión política por parte de un Gobierno vendido a intereses supranacionales y una tímida oposición vendida a ese Gobierno títere de la agenda globalista, y algunos, demasiados, seguís dando palmas, en el mejor de los casos a los sanitarios a los que llamáis héroes, cuando son víctimas de la mala previsión de los gobernantes, sin medios materiales, sin equipos de protección,…ahora les aplaudís y luego cuando se pongan en huelga para exigir mejoras laborales, protestaréis por la mala atención a los pacientes, ellos son tan víctimas como nuestros mayores arrinconados en residencias o solos en casa sin la atención adecuada, que la eutanasia programada tiene que seguir su curso y ahorrar en pensiones para que la clase política se pueda subir sus sueldos.

Más de 16.000 víctimas mortales en España (si solamente contamos las cifras oficiales maquilladas a la baja) se merecen no sólo respeto y honra que no se da desde los balcones poniendo cancioncillas de moda y dando palmas, esas muertes, si tenemos algo de dignidad no podemos permitir que hayan sido en vano, tendremos que hacer algo no por nosotros mismos, sino con una altura de miras que no podremos encontrar en nuestros mandatarios y gobernantes, tendremos que autoexigirnos, por los demás, por los muertos y por quienes, aun conservando la vida, han sido y serán arrasados por esta tragedia extrema.

Millones de nuevos parados, empresas cerradas, despidos masivos, trabajadores autónomos arruinados…se unen a las familias rotas por el dolor de no haberse podido despedir de sus seres queridos, por todos ellos tenemos que decidir seriamente y con orgullo que vamos a hacer cuando nos abrán las calles o mejor aún cambiar desde ya los aplausos cómodos y cobardes por gritos que asusten a quienes os meten miedo, que descubran que todo esto no les va a salir gratis, y no bastará con tener pulmones para exigir nuestros derechos y pedir Justicia, sino que además hay que tener coraje para defender esos derechos e impartir esa Justicia. Es nuestro deber.

No es el Estado genocida el que nos va a devolver nuestras vidas, cuando nos abran las calles. Van a ser nuestras familias, los amigos verdaderos, los buenos empresarios y profesionales y los proyectos de bien que se manchan las manos con los más desfavorecidos de nuestros compatriotas.

Sabemos que la vida no es una extensa hoja de reclamaciones, sino una interminable relación de deberes que hay que cumplir con fuerza y coraje.

Una gran desgracia es una gran oportunidad, pero la historia no es pródiga en oportunidades, ni misericordiosa con quienes se esconden por miedo.

J. Garrido

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *