Ministros de Sanidad de España. Hoy: Celia Villalobos

Como se echa de menos a esta mujer al frente de la crisis sanitaria, una ministra de Sanidad con apertura de miras, como la que la llevó del PCE de su juventud, a ser diputada popular sólo unos años después. Una luchadora que trabajaba sibilinamente su antifranquismo desde dentro del Sindicato Vértical, como funcionaria del Estado en la modesta escala administrativa. Con su experiencia de servicio público, algo así como treinta y tres años en el Congreso, y capacidad de trabajo demostrada, compatibilizando su cargo con la alcaldía de su ciudad. Una mujer que para ello no le dolían prendas delegar sus responsabilidades y todas sus competencias (del ministerio, no las suyas, esas son intransferibles), a las comunidades autónomas. Una ministra que se autoproclamaba feminista y libre de la influencia heteropatriarcal de su marido, Pedro Arriola, el ivánrredondo de Aznar, sin que interfiriera ni mucho menos en favor de su carrera. Una política independiente, que pese a esas compañías domésticas, se posicionaba a favor de las parejas de hecho, los matrimonios gays, o el aborto, sin que ello le costara el puesto.

Una heroína pura, de heroico, entiéndanme. Una mujer que en una crisis como la actual, la de las vacas locas, supo coger el toro por los cuernos, y como experta sanitaria dictaminar una medida incontestable: no echar el hueso de vaca al caldo. Ea, he ahí sapiencia popular milenaria, qué ucis ni qué ucis. Como se echa de menos una ministra de Sanidad con conocimientos demostrados en los sistemas informáticos que tanto ayudarían en esta crisis. Recuerden si no, esa capacidad de hacer dos cosas a la vez, presidir el Congreso y navegar en el proceloso mar de las apps tecnológicas. Una ministra con esa determinación para el mando que la podía llevar a proclamar a voz en grito la falta de luces de su chófer Manolo, pero a su vez generosa con sus subalternos como demuestran los 146 lingotes de oro que tenía en Suiza su jefe de Gabinete, Eduardo Larraz. Como se echa de menos al fin, a alguien que sepa tanto de crisis, especialmente desde su creación, como buena política popular y populista. ¡Vuelve, Celia, vuelve!

Carlos Campano

Próxima ministra de Sanidad: Leire Pajín

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