Los aplausos matan más que el coronavirus

La masa amorfa de la población general es mucho más peligrosa y letal que cualquier virus. Sin esa masa amorfa los que nos manejan no serían nada. Creo que hemos equivocado el enemigo: los pocos que nos controlan, sólo pueden hacerlo por los muchos que obedecen y se comportan tal como ellos esperan.

Querer salvar a la humanidad, es tan antinatural como que los peores manden sobre los mejores. La única alternativa es que los mejores encuentren un modo de salvarse a sí mismos para no caminar todos juntos hacia la extinción que a veces merecemos.

Redacción

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