Cualquiera puede ser enemigo público a eliminar

Hoy con la nueva guerra bioterrorista, todos somos enemigos públicos sospechosos potenciales. Como los virus son microscópicos, no hay forma de saber si alguien es portador o no sin ser sometido a test (e incluso entonces, la prueba tiene algunos serios defectos). Incluso las personas que no muestren signos de enfermedad podrían igual ser portadores asintomáticos y transmisores de la misma.

Así la situación ¿qué va a impedir que el gobierno te haga enemigo (de la salud pública) y te despoje de tus derechos basándose en la afirmación de que eres portador?

La operación psicológica que está en juego consiste en que quieren someterte a la cuarentena, rastrear tu móvil y por tanto tus movimientos, anular el papel moneda y obligarte a utilizar tarjeta para rastrear mejor tu modo de vida, aceptar menos libertad y obtener una vacuna obligatoria con chips digitales incrustados para llegar a ser teledirigidos absolutamente. La instalación de antenas con tecnología armamentística 5G hará el resto.

La población mundial está siendo engañada por el miedo y el pánico suficiente para permitir que los gobiernos pisoteen sus derechos y encima lo agradezcan.

Redacción

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