Bye Bye Libertad

Como en un plan mal trazado, el Gobierno sigue dando palos de ciego. No les bastó con retrasar la toma de medidas hasta pasada su manifestación. Podían haber evitado un contagio masivo, pero para eso deberían haber prohibido el acto multitudinario de VOX en Vistalegre, deberían haber suspendido el Real Madrid-Barcelona, y deberían haber cerrado centros comerciales, cines, bares, restaurantes y el resto de locales de ocio. Particularmente creo que de nada valen esas medidas sin cerrar el Metro, Renfe y los autobuses urbanos, donde cientos de personas se apelotonan poniéndose en peligro unos a otros. Pero el Gobierno del Presidente Florero tenía las manos atadas. No podía plantearse tomar ninguna de esas medidas sin prohibir la manifestación «feminista, y no podía prohibir la manifestación, porque eso habría supuesto la perdida automática de sus socios de Unidas Podemos, que ahora se blanquean eliminando el Unidas de su nombre.

Todas las medidas que se han tomado desde entonces han sido palos de ciego, vaivenes de un pollo sin cabeza, rodeado de gente que no está capacitada para afrontar la crisis que tenemos encima. Medidas que se han tomado tarde y que son insuficientes, medidas que no están frenando la curva de contagios. Lo que hacen falta son medidas que no se atreve a tomar, prohibición de circulación entre comunidades, cierre de empresas que no sean necesarias para la marcha del país y, por supuesto, cierre temporal del metro y del resto de transportes públicos.

Hay una cosa que está clara, a estas alturas, a nadie se le escapa que Pedro Sanchez y sus socios de gobierno son, como mínimo, responsables de haber puesto en grave riesgo la seguridad de los españoles, conocedores como eran de la verdadera dimensión del problema, al no tomar las medidas adecuadas. Las redes sociales se lo están haciendo saber de manera clara y rotunda. El gobierno está perdiendo la batalla de las redes sociales, a pesar de que todos los palmeros se ocupan 24 horas al día en tratar de blanquear la nefasta actuación de sus amos.

No será de extrañar que, siguiendo un maquiavélico plan, intenten
minimizar el descontento creciente argumentando cualquier excusa para recortar aún más las libertades, cortando o minimizando la señal de internet para el público el general, lo que impediría a los descontentos mostrarse contrarios al gobierno y su gestión en las redes sociales. Pero nos encontramos ante otra hipótesis que es menos esperanzadora que las actuales, si cabe.

Imaginar semanas de encierro, que ya de por si son duras, pero imaginar que, además, nos privan de la señal de internet. En pocas semanas la gente perdería los nervios y el gobierno se armaría de razones para aumentar la presión, usando al Ejército y la Policía para controlar a los disidentes y sacarlos del campo de juego.

El gobierno ha jugado mal sus cartas, pero ha colocado sus peones en los puestos de mayor control de la situación.para controlar la situación. Tienen el control de los medios de comunicación, dependientes de su publicidad institucional, tienen a asociaciones de vecinos, dependientes de sus subvenciones y tienen a su ejército de titiriteros y tertulianos para paliar el descontento.

No lo conseguirán, porque enfrente tienen la honestidad de un pueblo cansado de mentiras, pero lo intentarán, seguro que lo intentarán.

Blog Un señor mayor de Valdepeñas

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