El brindis al sol de Felipe VI

Mientras nos hacen disfrutar de un arresto domiciliario colectivo y el estado policial vigila nuestro aguante cívico, esperando resignadamente que nos concedan permiso para recuperar nuestra vida, ha venido a a suceder fuera de nuestra inmediata atención una revelación que viene a demostrar la ejemplaridad del penúltimo Borbón, ése que ahora goza de la condición de «Emérito».

Siguiendo la tradición familiar, el ex-rey Juan Carlos disponía, al parecer, de al menos dos cuentas «offshore» en bancos suizos a nombre de testaferros desde las que podía disponer mensualmente de 75.000 € para “necesidades personales”.

Pues bien, resulta que del patrimonio oculto del «campechano» constaba como beneficiario su hijo, el actual monarca Felipe VI, haciendo recaer sobre él la sospecha de connivencia en los chanchullos financieros de papá, una sospecha que el «preparado» ha querido cortar de raíz con el anuncio de que renuncia a la herencia: «que personalmente le pudiera corresponder», y ya de paso ha anunciado que el ‘emérito’ deja de percibir la asignación que tiene fijada en los Presupuestos de la Casa Real, que asciende a unos 194.232 euros, calderilla para lo que ha manejado en sus años de reinado.

Lo que entre contagio y contagio del coronavirus nos han querido trasmitir es un ejercicio de responsabilidad, un digno proceder…que no deja de ser un brindis al sol, dado que el artículo 991 del Código Civil establece que “nadie podrá aceptar ni repudiar sin estar cierto de la muerte de la persona a quien haya de heredar y de su derecho a la herencia». Con su señor papá vivo la renuncia regia es papel mojado. Pero es que, además, el artículo 816 del Código Civil, en relación con la «legítima» (parte de la herencia reservada por ley a los herederos forzosos) dispone que “toda renuncia o transacción sobre la legítima futura entre el que la debe y sus herederos forzosos es nula”.

Felipe VI ha renunciando de boquilla a lo que la ley le prohíbe renunciar, al menos por ahora. Pero gracias por confirmarnos los indicios sobre la honestidad de tu papá.

Alex V.

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