Jóvenes de Castelldefels logran quitarse de en medio a los “menas”

Los “menas” (menores extranjeros no acompañados) son una bomba de relojería; la bomba de relojería instalada por Pedro Sánchez y Quim Torra, ávidos de sembrar Cataluña de extranjería moruna. Si la semana pasada le tocó a sectores vecinales de Canet de Mar sufrir la acusación de “racistas” porque una Plataforma Ciudadana se ha lanzado a protestar contra la espiral desaforada de robos, intimidación y agresiones perpetrados por los “menas”, esta semana le ha tocado a Castelldefels.

Desde diciembre pasado, un albergue de Castelldefels acoge a 35 menores extranjeros no acompañados. El albergue le fue tomado por la Generalidad a esta localidad barcelonesa gobernada por el PSC, para convertirlo en alojamiento de más de 30 “menas”. Desde el consistorio se afirma, que sin ningún conocimiento de la alcaldía, los menores fueron allí traslados en diciembre, con promesas posteriores de que la gestión de los menores efectuada por la Fundación “Fundesplai” iba a garantizar el “orden” y la “seguridad”.
Tras meses de sucesos como robos a vehículos, a hogares y de agresiones sexuales a chicas, calificados todos como “casos aislados” por la prensa local, el albergue “Cal Ganxo” donde se alojan estos individuos criminales fue asaltado la noche del pasado sábado por un grupo de jóvenes del municipio hartos de que sus casas, sus motos o sus novias sean pasto de la intimidación de los “menas”.

Según fuentes policiales y de la Generalitat, unos 25 jóvenes entraron a la fuerza “con los rostros cubiertos” en las instalaciones, en torno a las 21.30, rompieron parte del mobiliario y lanzaron piedras contra los menores y los educadores, que se vieron obligados a encerrarse para no resultar heridos. Según los jóvenes de la localidad, sucedió al revés, y fueron los “menas” los que comenzaron el ataque del que ellos se defendieron, pues habían ido al albergue, situada a las afueras del pueblo, a protestar y decirles “que no los querían allí”.

Debido a la injusticia con que la Generalidad catalana y los Mossos han tratado a los jóvenes del municipio, hubo ayer una nueva protesta, pero ésta reunió a centenares de personas delante del centro de menores.

Cómo no podía ser de otra manera, el consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani, lamentó lo sucedido y calificó de racistas y xenófobos a los manifestantes, anunciando que la Generalitat se personará como acusación particular en la causa contra los jóvenes que el sábado atacaron presuntamente el albergue y los denunciará por “delito de odio”.

No obstante, la intensa acción de protesta de los jóvenes vecinos de Castelldefels a la que se han unido vecinos de toda edad y condición, para denunciar su situación ante un poder público que no los protege de sus agresores, ya ha tenido su efecto: los “menas” serán trasladados a otros centros.

El Reino de Marruecos y sus caciques locales, principales promotores del negocio del tráfico de drogas y menores no acompañados a España, por su parte, siguen inundando España de estos individuos con el fin de que el “arraigo” y la estancia garanticen a ellos y a sus familias, las pagas sociales a que tendrán derecho en nuestro país.

J. M. Pérez

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