La naranja sudafricana mata a la valenciana

La naranja valenciana, cítrico emblemático de Valencia, se muere literalmente por culpa de la invasión de la naranja sudafricana, que nos la venden en grandes establecimientos y la meten en nuestros mercados, cuando es producida y comercializada sin las condiciones de calidad que las autoridades exigen a los agricultores valencianos y por medio del uso de tratamientos químicos y pesticidas prohibidos en España. Una competencia desleal amparada y avalada por las mismas autoridades europeas que con lupa estricta controlan al cítrico valenciano.

El que aquí escribe, que es valenciano, y contempla, a escasos kilómetros de su hogar, hectáreas enormes de campos de naranjos abandonados, lo hace con pesadumbre y tristeza. Más de 100 millones de euros en pérdidas sufrirá el agro valenciano;  y no precisamente los grandes propietarios terratenientes, sino los pequeños y medianos, que son los que en Valencia producen hoy la mayor parte de este cítrico, en un modelo de agricultura familiar que viene de la época de dominación romana y que se enfrenta a su exterminio.

Si era tradicionalmente el pérfido reino de Marruecos el país que ejercía la competencia desleal contra nuestro cítrico señero valenciano, a éste se une ahora Sudáfrica que gracias a los infames acuerdos comerciales “preferenciales” de la Unión Europea auspiciados por Francia y Alemania, está metiendo su naranja en España y Europa a costa de empobrecer el campo valenciano. El Gobierno del PSOE traidor siempre a España, se niega a exigir a las autoridades comunitarias la aplicación de mecanismos arancelarios para defender la producción citrícola valenciana.  

Este panorama gris y desolador no viene del hoy y el ahora; es el resultado de nuestra convergencia económico-mercantil plena en ese club de matones de primera (Alemania, Francia, Reino Unido) y socios “porculados” de tercera (como España) llamado “Unión Europea”. Cuando Felipe González nos metió en el “club” amputó la entonces floreciente, soberana y autónoma producción agrícola española que en los 60 y 70 fue envidiada por el mundo entero, para amordazarla en un tablero de mercado global que con los enjuagues perpetrados por alemanes y franceses en contra de España han matado nuestro potencial agrario y pesquero. 

Hoy, la naranja valenciana, hundida, es pagadora del injusto estatus que cercenó nuestra soberanía productora.

La Sudáfrica del “poder negro” racista antiblanco que ha matado a más de 40 mil blancos desde que Mandela inauguró su régimen de terror, aplasta ahora a los pequeños y medianos agricultores valencianos de naranja, esquilmados además por un modelo de formación de precios que los ningunea al albur de los grandes almacenes y mayoristas.
De este modo, recibiendo naranjas africanas, negritos “migrados” a los que se otorga el asilo con plenos derechos sociales y a turistas borrachos de balconning, Alemania y Francia han convertido España en el burdel esquilmado de Europa que para postre ya se ha abonado a recibir 270 mil inmigrantes anuales como “salvaguarda” a nuestro sistema de bienestar.

J. M. Pérez

Un comentario sobre “La naranja sudafricana mata a la valenciana

  • el 11 enero, 2019 a las 9:56 pm
    Permalink

    Queríais democracia, pues tomad ruina; queríais Europa, pues tomad África.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *