El rugido del león y la cagada de pájaro

«Ha encontrado su juez. Yo hago la guerra contra los vivos, no contra los muertos». Estas fueron las palabras pronunciadas por Carlos V, tras la victoriosa toma de Wittenberg en 1547, frente a la tumba de Lutero. El Rey-Emperador rechazaba con rotundidad la descabellada idea de llevar a la hoguera los restos de su gran enemigo e impulsor del protestantismo. 

Pedro Sánchez es un individuo que no puede entender tal concepción del honor. El presidente es un ególatra engreído y caprichoso. Es un imbécil, vamos. Pasará a la historia como una cagada de pájaro en la luna de un coche. En un principio, al limpiaparabrisas le cuesta arrancarla. Pero, al final, únicamente queda de ella una «zurraspa» emborronada.
Miguel Sardinero 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *