Los españoles de Mauthausen: independentistas, terroristas, comunistas y criminales de guerra

Entre enero y febrero de 1939, la liberación de Cataluña, por parte del Ejército nacional, trae como consecuencia que alrededor de medio millón de rojos huyan, como ratas, hacia el país vecino y crucen apresuradamente la frontera franco-española. Lejos de agasajos, son las democráticas autoridades de la República Francesa las que recluyen a los fugitivos, en infrahumanas condiciones, en campos de concentración. 

Una cifra indeterminada de ellos conocerá la muerte por epidemias y enfermedades, como el tifus, o víctima del hambre. Si en Mauthausen los alemanes internaron a 7.300 españoles, los franceses hacinan, tan sólo, en Argelès-sur-Mer a cerca de 100.000 de nuestros compatriotas. Sin instalaciones médicas, careciendo de agua corriente, con la arena de la playa como suelo y el raso como techo. Hombres, mujeres y niños son amontonados, por la Francia democrática, en paupérrimas condiciones entre piojos y excrementos. Una tragedia, la de los españoles muertos en los campos de concentración galos, que daría para toda una saga de dramáticas películas. 

Paradójicamente, es el estallido de la guerra en Europa, en septiembre de 1939,  y la arrolladora victoria de la Wehrmacht germana sobre Francia la que va a poner punto y final al sufrimiento de la mayoría del medio millón de izquierdistas españoles huidos.

Los menos de ellos van a alistarse como mercenarios en el Ejército francés, principalmente en la Legión Extranjera, o en batallones de trabajadores para construir fortificaciones. Se trata de los más politizados que, tras la aplastante derrota del comunismo en España, pretende seguir extendiendo la tiranía estalinista a  Europa occidental. Tras el armisticio francés, en junio de 1940, un buen número de ellos pasará a engrosar las filas de los grupos terroristas conocidos como la “Resistencia” o el maquis.

El grueso de los españoles que salen de los campos de concentración franceses decide quedarse en el país vecino, ya sea en la zona ocupada o en la de Vichy. Por otra parte, serán decenas de miles, probablemente más de 60.000, los que partan voluntariamente al III Reich como trabajadores. Alemania se desangra en los frentes de guerra y necesita brazos  para sostener su economía e industria bélica. Entre ellos se encuentra Enric Marco, que fuera presidente de la «Asociación Amical de Mauthausen y otros campos». Este personaje protagonizó unos de los episodios más bochornosos que se recuerdan de las imposturas “holocausters” cuando, en 2005, se descubrió que, en vez de haber sido prisionero, se había presentado voluntario para trabajar, por un buen salario, para la Alemania nazi.  

Y no fueron pocos los que, ante el compromiso generoso y conciliador del Caudillo de respetar a todos aquellos individuos que no hubiesen participado en la salvaje persecución política y religiosa que había tenido lugar en la zona republicana, regresan a España. Legislativamente, esta promesa se concretará en el Decreto de 9 de octubre de 1945 “por el que se concede indulto total a los condenados por delito de rebelión militar y otros cometidos hasta el 1.º de abril de 1939”.

¿Quiénes fueron entonces los españoles internados por Alemania en el campo de trabajo de Mauthausen y por qué fueron recluidos? Se trataba, en su gran mayoría, de terroristas comunistas o de izquierda radical pertenecientes al maquis. Es decir, no se encontraban amparados por el artículo 1 de la Tercera Convención de Ginebra de 1929, relativo al trato de prisioneros de guerra. Este tratado remitía a los artículos 1, 2 y 3 del Reglamento anejo al Convenio de La Haya de 1907. Los maquis no quedaban bajo su protección al no “sujetarse en sus operaciones a las leyes y costumbres de la guerra”, no “llevar armas ostensiblemente” y tampoco “tener una señal como distintivo fijo y reconocible a distancia”. 

Concretando, los prisioneros de Mauthausen no fueron encerrados por su adscripción política de izquierdas, ya hemos visto que miles de republicanos fueron contratados por los alemanes, y muchísimo menos por su condición de españoles, mediterráneas o cualquier otro argumento de demagogia lacrimógena y barata de la actual historiografía oficial y de la filmografía “holocáustica”.  

Pero si retrocedemos unos años a la década de los 40, encontraríamos a la práctica totalidad de los prisioneros de Mauthausen militando activamente u ocupando puestos de responsabilidad en los partidos políticos, sindicatos y cuerpos policiales responsables del genocidio que, durante la Guerra Civil, la izquierda perpetró en España. Esquerra Republicana de Catalunya, PSOE, UGT, CNT, Cuerpo de Carabineros, Brigadas Internacionales o Partido Comunista de España son las principales organizaciones que dieron cobijo a estos hombres relacionados,  de forma directa y en primera persona, con los terribles episodios de salvaje represión desatada por la República en las zonas bajo su dominio.

Las cifras oficiales de españoles que, entre  1940 y 1945, murieron en Mauthausen, y cuyo cuestionamiento puede conducir al investigador a la cárcel, asciende a casi 4.000. Las condiciones en aquellos campos de trabajo eran durísimas. Sobre todo cuando a raíz de los bombardeos terroristas de los Aliados, que arrasaban indiscriminadamente objetivos civiles y militares en Alemania, los prisioneros debían contribuir al esfuerzo bélico europeo incluso en complejos subterráneos o bajo las bombas de las democracias.

Cabría señalar que a la República, a la que con tanto denuedo habían defendido los prisioneros de Mauthausen, le fueron necesarias menos de cuatro semanas para masacrar a 4.000 inocentes en Paracuellos del Jarama.

Miguel Sardinero

6 comentarios sobre “Los españoles de Mauthausen: independentistas, terroristas, comunistas y criminales de guerra

  • el 27 octubre, 2018 a las 4:55 am
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    Mal artículo. Muchos de los encerrados en Mathausen eran izquierdistas españoles que combatían en las filas del Ejército francés. No tenían porqué haber tenido un trato tan duro, no venía a cuento. Muchos no tenían crímenes en sus espaldas. Era quizás el campo de concentración mas duro en cuanto a trabajos forzados. El artículo destila desprecio hacia quienes combatieron en el bando republicano. El mismo desprecio que destila el gobierno hacia quienes combatieron en el bando nacional. No aprendemos, así España no va a ningún sitio. A cada generación que pasa, más y más españoles tienen antepasados en los dos bandos y son conscientes de que ambos tenían parte de razón y parte de errores, más allá de las preferencias de cada cual y lo mismo pasó en la II guerra mundial. Si hablais de historia que sea seriamente, con panfletos como este artículo perdeis credibilidad.

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    • el 27 octubre, 2018 a las 5:19 am
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      El hecho de que su enfoque sea distinto al del artículo no lo convierte a este ni en panfleto ni en un mal artículo.

      Ustedes los soñadores eclécticos si que no van a ningún sitio: como el agua y el aceite no se pueden mezclar las 2 españas tampoco se pueden conciliar, una de ellas tiene que mandar y llevamos ya 40 años de tiranía antiespañola que ha dejado a la nación por los suelos. Y ustedes siguen llamando al eclecticismo fanático.

      A ver, ¿que razón tenían los rojos para cometer la brutal persecución contra católicos y gente de derechas que no querían dejar de serlo? Yo se lo diré: el odio y la dictadura revolucionaria bolchevique que querían implantar para abrir toda España con fosas comunes y llenarlas de disidentes por el simple hecho de serlo.

      ¿Que falta de razón tenían los sublevados que se vieron en la tesitura de luchar por su vida y por lo que creían, a lo que les obligaron los rojos, o dejarse exterminar mansamente si no abrazaban la nueva fe estalinista? Yo se lo diré: no tenían ninguna falta de razón sino que la tenían toda.

      Y usted nos viene a poner a la misma altura a unos y otros. Desde luego, menudo historiador y pensador está usted hecho, como para dar lecciones.

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      • el 27 octubre, 2018 a las 8:04 pm
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        Conozco a gente que tuvo algún pariente en Mathausen. Sé de lo que hablo, había mucho inocente allí ¿O es que crees que todos los españoles que se alistaron en el ejército francés eran criminales? Nadie se merece estar sometido a durísimos trabajos forzados durante toda la guerra mundial por el hecho de estar alistado en el ejército francés. Por cierto, no soy ningún soñador ecléctico, soy identitario, no vayas a creer que soy progre; pero de ahí a llenar de mierda a gente que simplemente combatió en el bando republicano, va un abismo.

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  • el 27 octubre, 2018 a las 9:58 am
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    Hay un capítulo histórico muy poco conocido en la trayectoria de los exiliados españoles en Francia. Combatieron contra la ocupación alemana muchos de ellos, es cierto. Pero en 1947 fueron reciclados y enviados a Vietnam para aplastar la revuelta campesina contra la ocupación francesa y su imposición de la usura. En Vietnam los franceses y estos renegados españoles, cometieron horrendas torturas y esto queda acreditado si se visita la prisión colonial de Hanoi donde los patriotas vietnamitas languidecían comidos por la sarna con un pie engrilletado fijo al suelo. El imperialismo «democrático» de Francia utilizó a los republicanos españoles para su sucia guerra de ocupación en Indochina. Cientos de ellos murieron en la batalla de Diem Biem Phu.

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    • el 27 octubre, 2018 a las 8:07 pm
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      No se lo de Vietnam, pero ahí si acaso irían algunos. Otros volvieron a España, con sus familias, donde llevaron una vida normal.

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