Boicot a Mahou

En su última campaña publicitaria, la cervecera Mahou viene a explicitar su anhelo comercial por el que sus productos han ser el brebaje oficioso de podemitas, sociatas, feministas y demás facciones del contubernio progre del país. Aquellos que no nos congratulamos con que nuestras ciudades se ennegrezcan, ni vamos con una yonquilata al Orgullo Gay, no votamos a la izquierda o rechazamos el califato de la igualdad, debemos ser consumidores de segunda clase.

Farisea, como siempre, la izquierda muestra su faceta sectaria y llena de contradicciones hipócritas a través del último anuncio televisivo de Mahou. Tan republicanos y partidarios de abolir los privilegios por razón de sangre, las dinastías de actores de izquierdas proliferan y se prolongan generación tras generación. Como paradigma siempre estará la familia Bardem. Pero en el anuncio de Mahou los “protas” son el actor Eduard Fernández y su hija y, qué casualidad, también actriz, Greta Fernández. Vamos, lo que en España hasta no hace tantas décadas se llamaba un caciqueo o una “hija de papá”. Y que ahora, ya en el siglo XXI, se puede calificar de pija-progre.

Durante el anuncio se abre un diálogo, al respecto de la Mahou, entre Eduard y su hija. “No, ahora sabe a más cosas… Y ahora sabe a pop, a reguetón y a trap… Y ya no sólo sabe a tortilla y a calamares. Ahora sabe a ramen, a dumplings de gallina negra”, afirma Greta Fernández, sobre esta cerveza. Mientras, se suceden un elenco de imágenes de fondo que configuran una apoteosis “millennial”, cosmopolita y multicultural. Todo ello muy para modernos y modernas, en la que no pueden faltar banderas moradas feministas y arcoíris.

Tras el Pacto del Botellín, sellado entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón, los directivos de Mahou habrán detectado un filón comercial entre los consumidores progres y rojeras. A los que no somos de izquierdas, ni feministas, ni nos plegamos a los designios del lobby gay nos quedan dos alternativas. La primera, la de casi siempre y con escasos resultados, aguantar el chaparrón y poner la otra mejilla hasta el siguiente bofetón, desprecio o humillación izquierdista. Es decir, recibir la colleja, mirar hacia otro lado y disimular como si no nos la hubiesen dado. La segunda, mientras la dirección de esta empresa persista en su actitud discriminatoria e ideologizada, por molesto que resulte, no comprar ni un producto de Mahou ni en los comercios ni en los bares. Que, concretando, sería darles donde realmente les duele.

Miguel Sardinero

7 comentarios sobre “Boicot a Mahou

  • el 26 septiembre, 2018 a las 11:08 am
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    No hombre, ofende el que puede, y los cerveceros progres no pueden ofender. Además mira que está mala la Mahou, no saben hacer cerveza.

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    • el 26 septiembre, 2018 a las 9:34 pm
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      Pringao Paco y pringao Sardinero. Vosotros trabajais en la Cruzcampo

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  • el 26 septiembre, 2018 a las 9:23 pm
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    Mola mucho ver la opinión de gente que no tiene ni puta idea de algo, pero opina.
    Disfruta de la vida, bebe lo que te dé la gana, y sigue haciendo boicot a quien quieras, a las empresas les da igual el color del partido, lo que quieren es el color verde de los billetes…

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  • el 26 septiembre, 2018 a las 9:36 pm
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    Pringaos Miguel Sardinero y Paco. Vosotros trabajais en la Cruzcampo!!!!!

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  • el 27 septiembre, 2018 a las 6:01 pm
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    Hay que ser jilipollas , por ese camino , también , cuando enfermeis no vallais a la sanidad publica porque es la que defienden los “Rojos”
    Aunque la verdad es que me la pela , yo bebo cruzcampo , la de los andaluces.

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  • el 27 septiembre, 2018 a las 6:34 pm
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    Putos retrasados q sois

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  • el 27 septiembre, 2018 a las 8:09 pm
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    La Mahou está asquerosa.
    La olvido

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