«Non è uno di noi ma …»

Que Matteo Salvini pueda ofrecer muchas sombras no es algo que venga aquí a discutirse. Camisetas de apoyo a los independentistas en Cataluña y Vascongadas o una abierta filia fenicia hacia el Estado de Israel, no pueden ocultar que, de momento, los pasos que en materia migratoria está dando el ministro italiano del Interior van por el buen camino.

Y así lo ha reconocido incluso CasaPound Italia, el movimiento patriota extraparlamentario más poderoso y extendido en el país transalpino. Ahora bien, CasaPound ha planteado la duda de si Salvini va realmente en serio o, por el contrario, busca cierta notoriedad mediática para luego volver al redil que marcan los mercados. Pero es innegable, para desesperación del multiculturalismo biempensante, que los italianos apoyan mayoritariamente la política de control migratorio de Salvini.

Si algo nos caracteriza a los españoles es nuestro maniqueísmo. O negro o blanco. La cuestión no es defender a Salvini como si fuese el hombre providencial para Europa, tal y como tantos otros han hecho con Putin. Simplemente, se trata de reconocer que políticos de este corte podrían ser un punto intermedio para ulteriores cambios más profundos o, al menos, ser ellos quienes articulen medidas de choque para una contingencia migratoria sin precedentes. Un razonamiento que, por el momento, parece estar lejos de quienes hacen de su rencorosa intrascendencia e inoperancia la base de su pobre argumentario político.

Francisco Alonso

Un comentario en “«Non è uno di noi ma …»

  • el 20 junio, 2018 a las 2:20 am
    Permalink

    Vamos, que Salvini será sionista pero es un sionista sano. En esto quedaba vuestro antisionismo del otro día.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *