M. Rajoy: crónica continuada de una traición

Con Rajoy España fue rescatada económicamente en julio de 2012. Con Rajoy el paró llego a más de un 25 por cien. Con Rajoy la prima de riesgo superó los 700 puntos (junio de 2012). Con Rajoy se ha producido la mayor subida del IVA –al 21 por cien- de la democracia ( y eso que él era el del “no a la subida del IVA” -del 16 al 18- pero cuando mandaba ZP).

Con Rajoy se ha producido la mayor confiscación fiscal a los españoles de toda la historia desde la época de Adolfo Suarez, con más de 50 subidas de impuesto. Entre ellas, la del IRPF de diciembre de 2011, que superaba por la izquierda a la que proponían los comunistas en campaña electoral.

Con Rajoy se produjo una reforma de las pensiones que supone congelarlas, depredarlas y precarizarlas para siempre. Además, bajó el sueldo -y quitó las pagas extra- a los funcionarios públicos . Es exactamente lo mismo que Zapatero hizo en mayo de 2010, con su famoso decreto de ajuste, contra el que Rajoy se pronunció diciendo que “no se podía hacer caer el peso de los recortes en los humildes con recortes y subiendo el IVA (…); había que recortar gasto público y bajar impuestos”.

Con Rajoy, el empleo, basado antaño en contrato laboral de 40 horas semanas y 1500 euros mensuales, se ha convertido, gracias a su Reforma laboral, en tres contratillos temporales a tiempo parcial y de 500 euros mensuales. De este modo, las cuentas de la “creación de empleo” de las que presume el Gobierno salen redondas, ¡cómo no! La clase media ya no existe en España; es un “precariado” sin estabilidad laboral, con futuras pensiones de ruina gracias al “factor de sostenibilidad”, sin horizontes para la natalidad ni para la vida familiar.

Con Rajoy la “salida de la crisis” consiste en lucir vanidosamente las cifras macro. Es decir, un PIB falseado, un IPC maquillado, y en haberse sometido, como buen eunuco, a los dictados de Merkel , del FMI y del Banco Central Europeo. Para hacer los recortes y subir los impuestos que ellos le han dicho. Brillante política económica que da buenas “cifras macro” ¡Sí, señor! A eso le llamo yo hacer una política “soberana” y de bienestar (entiéndase la ironia).

Con Rajoy no se ha tocado un ápice el elefantiásico Estado autonomico, no se ha barrido la ubre de funcionarios enchufados por políticos, ni de políticos enchufados por políticos, ni se han clausurado las miles de empresas públicas corruptas, ni suprimido subvenciones demenciales, ni eliminado la ayuda social a la inmigración parásita. Con Rajoy, en esta crisis, el Estado ha atendido preferencialmente al inmigrante, lanzando a la cuneta al español.

Con Rajoy se está incubando hoy, y ahora, una nueva crisis, basada en la deuda pública española que con Rajoy, en sus primeros 4 años, ha crecido en 600 mil millones de euros hasta situarse en mas de un 100 por ciento del PIB. Más del doble de la que creó ZP en sus ocho años de Gobierno.

Con Rajoy, y por primera vez en España, baja el numero de españoles censados en 24 mil, y sube el de extranjeros censados en mas de 200 mil. Mueren, además, más españoles que nacen. Los extranjeros son más, y nosotros menos. El goteo de inmigrantes ilegales no cesa en nuestras fronteras, desbordadas, con un Gobierno entretenido en su corrupción interna.

Con Rajoy, en España se matan entre 200 y 300 vidas de media al día. Es el crimen legalizado, mantenido en el ordenamiento jurídico por Rajoy, y que se llama derecho al aborto, que el infame Rajoy prometió derogar.

Con Rajoy hoy, en España, existe una cacería feminista contra el hombre por el hecho de serlo, que conculca la presunción de inocencia y la igualdad ante la ley del hombre por el hecho de serlo, y que se llama “leyes de igualdad y género”.

Con Rajoy, en España, hoy, los defensores de las 200 identidades de género y los colectivos LGTB pueden adoctrinar en las aulas a los niños- aulas como las de la comunidad de Madrid- debido a las leyes de adoctrinamiento LGTB, dictadas por el PP.

Con Rajoy hoy, en España, se retiran calles, monumentos y símbolos de la historia de España, y se enseña un relato frentepopulista sobre la Guerra Civil y el franquismo . Porque Rajoy ha mantenido y potenciado en el ordenamiento jurídico la Ley de Memoria Histórica que prometió derogar.

Con Rajoy se ha excarcelado por motivos humanitarios a Bolinaga, secuestrador y torturador etarra. Con Rajoy se ha legalizado la marca política etarra, llamada Sortu. Rajoy ha mantenido en la legalidad a la otra marca etarra, llamada Bildu. Rajoy aceptó vilmente la derogación de la doctrina Parot, dictada por el Tribunal de Justicia de Estrasburgo y ha excarcelado, como consecuencia de ello, a más de 200 etarras y a otros tantos pederastas y violadores. Rajoy ha dado a la ETA el triunfo de su poder político e ideológico en Vascongadas y Navarra. Los etarras tienen escaños, sus presos son acercados a las cárceles vascas. La anexión cultural del Comunidad Foral de Navarra a Euskadi es un hecho. Cumpliendo la hoja de ruta de Rubalcaba, el PP ha dado a ETA un triunfo camuflado como “cese voluntario de actividad de la banda”.

Rajoy ha sufragado dos referéndums independentistas catalanes: el de Artur Mas en 2014, y el de Puigdemont en 2017. El proceso soberanista del separatismo catalán es anunciado por Artur Mas en la “Diada” de 2012. Rajoy no sólo no suspende entonces la autonomía catalana, sino que, con cargo al Fondo de Liquidez Autonomica, va a convertir a la Generalitat en la receptora de más del 40 por cien del dinero de un fondo de ayuda que es para todas las autonomías. Gracias a Rajoy, Puigdemont anuncia su referéndum, en enero de 2016. Rajoy no hace nada, por supuesto. Gracias al FLA y a Montoro/Rajoy, Puigdemont financia el golpe secesionista. Un golpe que emprende con las leyes de desconexión de septiembre de 2017 y que culmina con el referéndum de octubre. En este caso, al igual que sucediera con el referéndum de Artur Mas, también dice Rajoy a los españoles que “no se va a celebrar porque es ilegal”. El resultado de lo que pasó todos lo sabemos. Y es finalmente la presión civil de millones de personas en las calles es la que le hace aplicar, pasada la resaca del 1-O , un “155” que ha sido fantasmagórico. Ni ha cerrado TV3, ni acabado con los Mossos d’Esquadra, ni higienizado la Generalitat, ni limpiado la enseñanza de adoctrinadores. Sólo ha servido para llevar al poder al señor Quim Torra, mientras Rajoy decía que la Justicia alemana era “ejemplar” por poner en libertad a Puigdemont y no entregarnos a los golpistas. Golpistas a los que Soraya y su CNI dejaron salir tranquilamente de España.

Rajoy ha pactado con el PNV los últimos Presupuestos del Estado que son la mayor cesión de privilegios fiscales y financieros al separatismo vasco de toda la historia, a costa de una España más empobrecida y desigual. Y, por supuesto, de pactos de cloaca, como el acercamiento de presos etarras (varias decenas desde febrero pasado).

Rajoy permitió la absorción de la Sexta- el medio de comunicación de Zapatero- que Roures había quebrado, con Antena 3. Se alzaba así el gigante Atresmedia. Fue una operación prohibida por los órganos de defensa de la competencia que Rajoy autorizó. Mientras Soraya salvaba a PRISA, el grupo de comunicación del felipismo. A esos medios, Rajoy les va a dar los millones y las licencias para ser la verdadera plataforma mediática de España. El PP creó, de ese modo, y alimentó, el coloso mediático que ha derribado al propio PP.

Rajoy engordó a Podemos, desde 2014, para partir a la izquierda de cara a las elecciones de 2015. Cebaba así un monstruo que le permitiría azuzar el argumento del “yo o el caos” para ganar las elecciones. Las ganó sin mayorías absolutas en 2015 y 2016, pero las ganó. Eso sí, el monstruo se quedó, y ahora le ha quitado el sillón junto a Pedro Sanchez.

En definitiva, Rajoy ha sido una calamidad traidora nefasta y canalla que he dejado una España abonada a la ruina política, a la futura ruina económica que ya se barrunta, a una clase media que desaparece, y a un proceso de balcanización territorial sin precedentes, como consecuencia de su política condescendiente con el separatismo. ¿Qué el Gobierno que se nos viene ahora de la izquierda junto a separatistas y etarras va a ser peor? Tal vez. Pero es causa de Rajoy, que ha sido tan cretino que ha preferido ir a la votación de la moción de censura antes que dimitir, lo cual habría truncado el gobierno de Pedro Sanchez Ésto lo ha hecho por mero interés de poder en su partido, y para ganar tiempo, dada la posible imputación en uno de los tantos procesos que le esperan al PP (la caja «B», el próximo). Rajoy es un oportunista del poder, cobarde ideológico sin parangón. Sólo ha buscado siempre su beneficio personal. España le importa una mierda y lo lastimoso es quien quiera venir ahora a victimizarlo y a cubrirlo de gloria protestando en la calle porque “le han hecho un golpe de Estado”, al pobrecito. A ver si os enteráis: ha sido una moción de censura legal y constitucional, amparada en la Constitucion que tanto elogiáis los patriotas constitucionales.

¡Pues anda, ahí tenéis una dosis de vuestra Constitución sacrosanta!

J. M. Pérez

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