El editorial: ¡Antipatriotas!

Mariano Rajoy no ha dimitido. En una pose de opereta, propia del más rancio parlamentarismo decimonónico, ha dado preferencia a su presunta dignidad personal y a la de su partido que a la defensa de España y de los españoles. ¿Qué dignidad, Señor Rajoy? No le queda ninguna porque el PP es una organización de saqueadores y corruptos. Podía habernos evitado, al menos por el momento, un Gobierno del personaje -personajucho, podría decirse- del que hablaremos seguidamente, Pedro Sánchez. Pero va a pasar a la historia, Señor Rajoy, como el hombre que, en uno de los momentos más críticos de la nación, entregó su Gobierno a los enemigos de nuestro país.

Pedro Sánchez, el hombre que va de guapo y tiene voz de niños tonto al que le quitan un juguete. Ya tiene ese juguete, que es el Gobierno de España. Para obtenerlo se ha apoyado en aquellos que quieren hacer saltar por los aires la unidad del país y la convivencia pacífica entre los españoles. ERC, de Rufián y Tardá; el PDeCAT, de Puigdemont; el PNV, que está fraguando un “prozesu” en Vascongadas; EH Bildu, los herederos de ETA-Batasuna; Compromís, separatistas en Valencia; Nueva Canarias y Unidos Podemos, el partido de la izquierda radical, son los padrinos del líder del PSOE. Un conglomerado de extremistas de izquierdas, independentistas y socialistas, con ansias de poder avalan, a Pedro Sánchez.




Mariano Rajoy y Pedro Sánchez son unos antipatriotas. Están sobrados de antipatriotismo. El primero, ha abandonado a España a su suerte por unas egoístas y relamidas consideraciones personales. El otro, Pedro Sánchez, necesita del Gobierno de la nación para intentar lucirse un poco, sacudirse el marchamo de eterno perdedor y restar votos a Podemos. El móvil de ambos es el partidismo y el poner lo particular por encima del interés general de nuestra gente.

Porque son la partitocracia y las autonomía el cáncer de España. Esta enfermedad amenaza con entrar en metástasis y acabar con la existencia de nuestro país por un fallo multiorgánico. Amortajada en la nefasta Constitución de 1978, España puede recibir, más pronto que tarde, sepultura y ser enterrada por la traición y la ignominia de los que, desde hace cuarenta años, nos llevan gobernando.

Redacción

Un comentario sobre “El editorial: ¡Antipatriotas!

  • el 1 junio, 2018 a las 4:03 pm
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    Quizas es lo que quería, supuestamente. Que la izquierda terminara la faena de descuartizar España.

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