Ex Director de la Cardenal Cisneros: “Aguirre presionaba para que Casado terminara la carrera”

“Aguirre decía: ‘Hombre, cuídame a este chico, que tengo mucho interés'”, señala Pérez de Vargas, ex director del Centro de Estudios Cardenal Cisneros.
 
Casado obtuvo su licenciatura en Derecho con “facilidades”, admite él textualmente, y con trato de favor según otros docentes -“le regalaron parte del título”, llegaron a sostener dos de ellos- en el Cardenal Cisneros, un centro adscrito a la Complutense y dependiente orgánicamente de la Comunidad.
 
Después de trasladar su expediente desde Icade, donde arranca sus estudios en 1999, al Cisneros, en 2005, el actual portavoz del PP logró el título en 2007 aprobando de golpe 12 asignaturas, el 48% de la carrera, en los cuatro meses posteriores a conseguir su acta de diputado madrileño, gracias a las intensas llamadas de altos cargos del PP y con presiones a varios profesores, según ellos mismos. “¡Uf! Llamaron muchos”, dice Pérez de Vargas, “y también las llamadas de la presidenta de la Comunidad: que a ver qué haces con este muchacho, que tiene que acabar. Pero eso lo hacen todos, ¿eh? Leguina, Aguirre… Como sea uno de ellos, llaman”, dice el ex director, con quien este diario habló hace tres semanas.
 
¿Cómo respondió Pérez de Vargas a esas llamadas? “¿Que qué hice? Pues les dije a los profesores: ‘Aquí está éste’. Lo que hicieran ya es cosa suya, a nadie se le obligó a aprobarle, eso no”, sostiene al ser preguntado si transmitió esas presiones de los políticos. Y relata un episodio concreto con el actual portavoz del PP: “Él me llevó una carpeta con lo que tenía que convalidar, muy bien ordenada; me lo llevó a mí para que yo se lo pasara a los profesores y como mucho podía haber cinco o seis asignaturas [que cursase, pues de las demás reclamaba la convalidación]”.
 
“Lo que sí hubo fueron facilidades. Si al profesor de turno le dio la gana de aprobarle sin examen, adiós muy buenas. Irregularidad de que se forzara no, pero hubo mucho interés, eso es verdad. Te decían que no tenía tiempo, y él mismo decía: ‘Es que estoy muy liado'”, asegura el ex director, quien admitió también a este diario que la propia presidenta de la Comunidad le había designado: “A mí me nombró Esperanza Aguirre”.
 
El Cisneros es un centro privado adscrito a la Complutense que depende de la Comunidad de Madrid, por lo que su director lo elige a dedo el consejero de Educación. Los tratos de favor referidos por los docentes a preguntas de este diario incluyeron “bula” para no ir a clase -“decía que tenía mucho lío con sus responsabilidades políticas”, dice Pérez de Vargas-, aprobados en exámenes dudosos -cosechó 12 aprobados en las 18 asignaturas que cursó en el Cisneros-, y convalidaciones extraoficiales de materias que ya había cursado en su anterior universidad, la Pontificia de Comillas, más conocida como Icade, pero que la Complutense no le había convalidado.
 
Luz Marrero

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