La ‘Unión Soviética europea’ homenajea a Marx

El laboratorio de mangantes y enchufados llamado Unión Europea homenajea a Karl Marx.

En el 200 aniversario de su nacimiento (un 5 de mayo de 1818) y a raíz de los actos conmemorativos que ya han tenido lugar en su localidad natal alemana -Treveris- el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, instó a situar a Karl Marx en su contexto, sin responsabilizarle de los crímenes de las dictaduras comunistas, además de exaltarlo como “ciudadano europeo” y “filósofo”. Para Juncker, a Marx no hay que culparlo de los crímenes “realizados en su nombre”.

Los actos conmemorativos en Treveris (exposiciones y debates) han venido coronados con la inauguración de una gigantesca estatua de Marx, de 5 metros de altura y 2,5 toneladas donada por China. Los líderes políticos liberales e izquierdistas del orbe europeo no azuzan ahora el discurso de la corrección demócrata-buenista; y es que cuando los iconos ideológicos a exaltar son los asesinos comunistas, tienen todo el reconocimiento y aplauso.

Como si de un relato para imbéciles se tratase, Juncker, presidente de la Comisión Europea, órgano equivalente al politburó de la Rusia soviética porque es una camarilla no electa erigida en cúspide de una dictadura burocrática, nos cuenta una historieta angelical sobre Karl Marx.

 

Tratando de blanquear el origen y pretensión criminal del comunismo y de su fundador, esa construcción técnico política -que no histórica- llamada Unión Europea, se perfila una vez más como el artificio análogo a la extinta URSS.

El engendro llamado Unión Europea, que nos esclaviza con sus directivas extirpadoras de la poca soberanía que nos queda, con sus políticas fiscales antisociales, y con sus llamamientos a finiquitar el estado social de bienestar en beneficio de la globalización y el mercado, rinde homenaje a un ser perverso llamado Karl Marx que fue financiado por el capitalismo bancario puro y duro del clan Rothschild para crear las premisas ideológicas que darían lugar a las demoledoras dictaduras de capitalismo de Estado llamadas regímenes comunistas o “democracias populares”.

Muchos, cada vez más en toda Europa, aborrecemos el concepto “Unión Europea” porque no es Europa a lo que representa: es sólo el armazón político, económico y burócrata-capitalista que está eliminando un legado histórico de cultura e identidad de dos milenios a base de infamias como que el señor Juncker, presidente del ejecutivo de la UE, homenajee a alguien como Marx, que en su frontis sanguinario portaba eliminar por extinción letal todo aquello que histórica y espiritualmente representara Europa.

Marx estaría sin duda encantado con la Union Europea actual: el proceso de asimilación forzosa de inmigrantes tercermundistas, el materialismo económico, la asunción del multiculturalismo, y la sumisión a las cadenas usureras especulativas de la banca, están contribuyendo al fin del legado de Europa como civilización que él, como bárbaro sanguinario, siempre buscó. No en vano lo homenajean.

 


J.M. Pérez

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