Refugiados africanos se atrincheran en Alemania para evitar una deportación

Centenares de agentes y un operativo más propio de un escenario de guerra que de un país de Europa occidental. Finalmente, las fuerzas de seguridad germanas, tras duros enfrentamientos con los inmigrantes, pudieron entrar en el albergue para refugiados de la localidad de Ellwangen.

Desde el pasado domingo hasta ayer jueves, este centro para solicitantes de asilo había escapado al control de las autoridades alemanas. Varios agentes de policía, que se disponían a deportar a un inmigrantes togolés, debieron huir cuando una turba de africanos armados con cuchillos y palos se les echó encima. Durante estos días, y hasta su recuperación por parte de la Policía, el albergue se había sumido en el caos y la anarquía.

En la operación para retomar el centro resultaron heridos seis agentes y un número indeterminado de refugiados. El togolés pudo ser finalmente arrestado y será deportado a Italia.

Francisco Alonso

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