Pensionistas: no os dejéis manipular por los sindicatos ni por los partidos

Pensionistas de España, jubilados desencantados que salís a las calles y plazas a alzar vuestra voz, justa y legitima, en la reivindicación, contra el ataque sufrido en la carne de vuestras maltrechas pensiones zarandeadas y mermadas por ese irrisorio 0,25. Sabed que tenéis razón. Sabed que Luis María Linde, gobernador del Banco de España, cuando os culpa por haber invertido el dinero de vuestro trabajo en una vivienda y no en un plan de pensiones o en un “activo financiero” (lenguaje de carroñeros especuladores), es un canalla desalmado. Sabed que el gobierno de Rajoy, que os da un 0,25 como aguinaldo irrisorio equivalente a la congelación –y progresiva pauperización- de vuestras pensiones, hace también un ejercicio de canallismo. Sabed, jubilados de España, que todos estos machetazos a vuestras pensiones de los que vosotros hacéis bandera de denuncia son repugnantes de cabo a rabo, y propios de gestores sin escrúpulos; propios del capitalismo desalmado. 

Pero sabed también, porque tal vez algunos de vosotros no os habéis dado cuenta, que las manifestaciones de estos días en las que participáis, y en las cuales se pueden ver banderas tricolores republicanas y siglas de partidos como el PSOE, Podemos o sindicatos como UGT o CCOO, están instrumentalizadas y mediatizadas por una izquierda esbirra y mamporrera del mismo sistema capitalista sin entrañas que os recorta los derechos y os hunde las pensiones. Os recuerdo que fue Zapatero, en 2010, quien, por orden del FMI y Angela Merkel, congeló las pensiones; dinámica que ha seguido y naturalizado el PP con su 0,25. A ZP, los sindicatos no le hicieron entonces las concentraciones en la vía pública ni los aguerridos discursosanticapitalistas que vemos estos días. 

Señores jubilados: los portavoces de las manifestaciones en las que participáis, y que mayormente son voceros sindicales de UGT y CCOO y demás prebostes de la izquierda, cobran retribuciones y subvenciones millonarias de cantidades de euros desorbitadas que serían muy útiles para restañar la viabilidad del sistema de seguridad social y del deficitario sistema de pensiones. Señores jubilados: los lideres que os jalean tras las pancartas son unos hipócritas cuyas banderas enarboladas, que son las tricolores republicanas y las de las siglas de los sindicatos trincones de las «visa black» y los ERE en Andalucia, no tienen legitimidad alguna para abanderar la “paternidad” de los derechos sociales en España ni atribuirse la patente por la invención de la Seguridad Social. 

Las pensiones públicas emanadas de un sistema racional de cotización laboral, así como la Seguridad Social y la cobertura social por viudedad, orfandad, vejez o desempleo, son obra del régimen franquista, y muy especialmente de un ministro falangista de Trabajo inspirador de la arquitectura social del régimen, llamado Jose Antonio Giron de Velasco. En 1975, bajo el régimen de Franco, diez años cotizados daban derecho a una pensión digna, y los dos últimos servían para calcular la pensión. En 1985, inmersos en el socialismo “obrerista” del PSOE de Felipe Gonzalez, se subió a 15 los años para tener acceso a una prestación, y aumentó a 8 los años de vida laboral sobre los que efectuar el cálculo de la pensión. Fue el inicio del tiempo de los recortes, de endurecimiento de los requisitos para acceder al cobro de pensión, y de las “vueltas de rosca” a los derechos laborales y sociales que desde que se inició la democracia hasta ahora venimos sufriendo. Ya lo comenzó Suarez, cuando hizo descender de 65 a 45 los días de indemnización por despido.  

Aducen, y con toda razón, los portavoces izquierdistas, que está muy mal eso de “emplear miles de millones en armamento, o en rescatar autopistas o bancos” mientras las pensiones de los mayores se congelan.Es cierto. Pero esos despilfarros son nimios, un moco -un “moquillo” más bien- comparado con otro mayor contra el que casualmente no se rebelan los agitadores izquierdistas: el Estado autonómico, un monstruo en el que cohabitan 1200 diputados regionales, 17 gobiernos, cientos de miles de asesores, corrupciones territoriales sin parangón, una deuda descomunal, y 400 mil cargos políticos, además de empresas públicas, consorcios, fundaciones, observatorios y toda una legión de tragaldabas y estómagos agradecidos que suponen un gasto corriente anual de más de 100 mil millones de euros. ¿Saben, eliminando las infectas Autonomías derrochadoras, el dinerito contante y sonante que tendríamos disponible no sólo para llenar de nuevo la hucha de las pensiones vaciada, sino para revalorizar de verdad las pensiones y dignificarlas? ¿Por qué esta exigencia de austeridad, que pasa por pedir la eliminación de las autonomías, no la hacen las izquierdas estos días? ¿Por qué no eligen el bienestar del pueblo al de los políticos, que es lo que representa el odioso sistema autonómico? Pues porque en el fondo lo que quieren las izquierdas es utilizaros a vosotros, jubilados de España, para acabar con el PP y coger ellos las poltronas que dejen vacías los corruptos de la gaviota, y así parasitar del mismo sistema que parasita el PP. Para acabar haciendo lo mismo que hizo Felipe Gonzalez, Zapatero, Aznar y lo mismo que haría Pedro Sanchez, «Pablemos» o Albert Rivera si gobernasen: cumplir fielmente las directrices de las altas instancias capitalistas que gobiernan de facto los destinos de España desde que murió Franco y que imponen la devaluación social y laboral a la economía española.

La izquierda que vocifera y os agita estos días, jubilados de España, es la misma que se va a Lavapiés a defender a los manteros que roban a todos los españoles vendiendo ilegalmente e incendian de violencia un barrio madrileño. La izquierda que vocifera y os agita, es la misma que quiere “papeles para todos” e inmigrantes copando barrios y ciudades para hacer de España “muchos Lavapiés” en cada ciudad. Porque odian y desprecian todo mimbre de identidad cultural y nacional de España y de Europa. La izquierda que vocifera y os agita, es la primera y más decidida a entregar a los inmigrantes ilegales y a vuestra costa, jubilados de España -porque lo pagáis vosotros con los impuestos, los recortes y los copagos que se os ponen- los subsidiosy las viviendas sociales de que disfrutan esos ilegales en España;. Esa inmigración improductiva, no cualificada, destructora, es la que la izquierda quiere seguir atrayendo hacia España para que vosotros la mantengáis. La inmigración sirve sólo al propósito capitalista de hundir los salarios del obrero autóctono y depredar el nivel de vida social.

La izquierda de los sindicatos, el PSOE y Podemos no os representa, jubilados de España. Y no os representa porque no os dice la verdad de las urgencias perentorias que nuestro sistema social requiere. No os dirá que este país necesita cancelar las autonomías – es decir, suprimir el bienestar de los políticos de la mamandurria mafiosa-, suprimir las millonarias subvenciones a partidos políticos y sindicatos, hacer un activa política natalista de fomento a la familia para sostener la necesaria reposición demográfica, cerrar las fronteras a la inmigración parasitaria que vacía la seguridad social a base de subsidios y sanidad gratuita a ilegales improductivos; romper con la vorágine de la competitividad de los mercados y el Euro que nos impone recortes sociales. Deben gastar nuestros impuestos no en cabalgatas de orgullo LGTB ni agendas escolares para la “ideología de genero”, sino en nuestros mayores y en su bienestar. Nada de esto te lo dirá la izquierda, porque te engaña. Estos días, jubilado de España, estarás denunciando justa y legítimamente una sinvergonzonería de la piratería capitalista contra tus derechos y tu pensión, pero lo estás haciendo bajo las banderas de los portavoces disfrazados y fariseos de ese mismo capitalismo.

J.M. Pérez

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