El piloto ruso abatido el sábado murió haciendo frente a los yihadistas

El Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia ha confirmado que Román Filípov, piloto derribado por los yihadistas en la provincia siria de Idlib el pasado sábado, murió enfrentándose a los terroristas.

Tras una persecución y un intercambio de disparos, Filípov, que se vio cercado por los islamistas, detonó una granada y se inmoló. El militar ruso prefirió morir antes que ser capturado y sometido a todo tipo de vejaciones.

Las autoridades del gigante eslavo han nombrado a Filípov, a título póstumo, Héroe de la Federación de Rusia.

Francisco Alonso

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *