¿Y por qué silenciáis esto?

Ya es un hecho habitual en el calendario del modelo globalista que, conforme se acerca el 27 de enero -fecha en la que los soviéticos ocuparon el campo de trabajo de Auschwitz- , las televisiones bombardeen al personal con una batería de documentales en los que las inexactitudes, los errores históricos y la demagogia más burda se amontonan en todos y cada uno de los minutos de emisión.

También es el momento en el cual la izquierda política y mediática reclama «más memoria». Lo que se traduce en más dinero. Sí, se trata de los republicanos que fueron internados en campos de trabajo alemanes. Individuos que habían cometido horribles crímenes en España durante la Guerra Civil y que habían huido a Francia. Los curas decapitados, las mujeres violadas y torturadas o los hombres a los que reventaban la cabeza a culatazos los defensores de la democracia y de la República no merecen -para Colau, Carmena o Iglesias- ningún recuerdo.

En estos días, de lágrimas y vestiduras rasgadas, cabría recordar a los centenares de miles de civiles alemanes asesinados por el Ejército Rojo en su avance por el este de Alemania. Nemmersdorf, Goldap o Metgethen son los nombres de alguna de las localidades en las que se desarrolló esta auténtica infamia.

Francisco Alonso

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *