La osa Tola nos deja

Tola vivirá para siempre en los montes de Asturias. Donde los gruñidos de los últimos osos resuenan , como un eco remoto, a los gritos de guerra de los godos de Pelayo enfrentándose a la invasión musulmana.

Símbolo del programa de recuperación de los osos en España, Tola moría este jueves, a los 29 años. Esta osa fue rescatada, junto a su hermana Paca, de las manos de un cazador furtivo que mató a su madre y ocultó a ambas oseznas. Aquellos hechos se remontan a 1989 y, aunque la caza del oso pardo estaba prohibida en nuestro país desde 1973, supuso un punto de inflexión en la toma de conciencia del grave peligro que corría la especie.

Tras una larga vida, Tola ha muerto, por causas naturales, en «La Casa del Oso», ubicada en la localidad asturiana de Proaza y donde los ejemplares viven en un estado de semilibertad. Previamente, en el marco de programas de reproducción, el animal había pasado varios años en Cataluña y en Cuenca.

Ángel Aguado

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