Soldados y cadetes de la Academia de Infantería pagaron el cuadro de su Patrona

La vinculación entre la Inmaculada Concepción y el ejército español viene de muchos siglos atrás, aunque en cierta manera se suele considerar un punto culminante el denominado milagro de Empel”: la victoria que el Tercio Viejo de Zamora consiguió el 8 de diciembre de 1585 en Flandes, al conseguir romper un cerco de los rebeldes holandeses justo después de encontrar enterrada una tabla flamenca con una imagen de la Inmaculada Concepción.

Sin embargo, no fue hasta 1892 cuando la reina regente María Cristina declaró por real orden “Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora la Purísima e Inmaculada Concepción, que ya lo fue del antiguo Colegio Militar y lo es de la actual Academia General y de un gran número de Regimientos”.

Este 8 de diciembre se conmemora de forma especial la Inmaculada Concepción en la Academia de Infantería de Toledo, ya que se celebra el 125º aniversario de esa declaración de patronazgo. Y aprovechando esta cifra tan redonda, se ha programado un acto en la academia en el que se podrá ver un nuevo cuadro de la patrona de la Infantería.

El cuadro es obra del pintor Ricardo Sanz, que recibió el encargo del director de la Academia de Infantería de Toledo. No ha sido la academia ni el Ejército de Tierra quienes han corrido con el pago de la pintura. Lo han pagado cadetes de la academia y militares de Infantería de diversas unidades, que hicieron una colecta de dinero para sufragar este cuadro destinado a la academia.

“Quería tener un cuadro de la Inmaculada más moderno, del siglo XXI”, explica el pintor, que realizó unos bocetos y le fue confirmado el encargo.

Por un lado, en la composición destaca, claro está, la figura de la Virgen María. Ricardo Sanz conoce con detalle las clásicas imágenes de la Inmaculada Concepción, como la de Murillo, pero quería una más moderna. Pintó a partir de una mujer que hizo de modelo, y él se centró después en darle al rostro de la Virgen unos rasgos y un carácter “dulce, comprensivo, maternal con los soldados”: de hecho, el cuadro lleva por título “Madre de los infantes”.

A los pies de la Virgen, que aparece más elevada e iluminada, se sitúan tres soldados: uno de espaldas y dos de cara, un hombre y una mujer. El pintor explica que los rostros son los de dos alumnos de la Academia de Infantería que se prestaron a posar ante él.

Además, se vistieron con todo el equipo de campaña para que no se escapara ningún detalle ni error en el óleo: uniforme, botas, cascos, armas, insignias, reloj… Junto a la Virgen María se puede ver también una bandera de España de la propia Academia de Infantería.

El lienzo mide 2,25 metros de alto y 1,45 de ancho, y se ha pintado al óleo. Tras varios meses de trabajo del pintor, se ha colgado en una de las escalinatas del gran recibidor al que se entra al traspasar la puerta principal de la Academia de Infantería de Toledo.

J. Garrido

Un comentario en “Soldados y cadetes de la Academia de Infantería pagaron el cuadro de su Patrona

  • el 12 diciembre, 2017 a las 1:09 pm
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    Es muy meritoria la iniciativa de los soldados pero el cuadro desde el punto de vista religioso no es un buen cuadro, y si se trata de la Inmaculada Concepción entonces se trata de un cuadro de temática religiosa y hay que tener cuidado, lo que pasa es que hoy todo el mundo se cree que sabe de Religión sin saber nada o sencillamente no se le da ninguna importancia, o muy poca.

    El pintor tendría que haberse asesorado bien y eso es lo difícil hoy día porque los propios curas modernistas son los que con casi toda probabilidad van a asesorar mal. También tiene que ver lo de buscar algo mas «moderno» porque toda la modernidad o el y mas concretamente el modernismo y el post-modernismo están llenos de trampas en todos los sentidos.

    Para empezar se ha pintado a la Virgen María sin halo, sin corona, sin Gloria de ningún tipo. Luego la expresión no parece que se haya conseguido lo que se pretendía, o quizás sí pero desde el punto de vista religioso la expresión no es muy afortunada porque mas bien se le parece a cierta reina de la España contemporánea tan encatada de conocerse a sí misma. En cualquier cosa esa expresión espiritualmente no dice nada o mas bien dice al contrario. Pero lo dicho, ya no sabemos ni queremos saber lo que es la Religión, estamos espiritualmente mas que paralíticos. Por último el desacierto de la soldada, como yendo con el espíritu moderno. El soldado es un oficio masculino, la guerra es cosa de hombre al menos en cuanto al campo de batalla se refiere. Pero nada, que nos encanta ser unos modernos. Que triste todo.

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