La verdad de Siria que los medios no muestran (y IV)

Carlos Paz – Damasco – Noviembre 2017

A nuestro parecer el final de la guerra está cerca (cuestión de semanas), al menos si al Estado Islámico nos referimos (pese a que estemos convencidos que éstos reaparecerán a no mucho tardar en otro lugar), hecho que anunciamos antes que nadie a principios de año y que ahora, al igual que otras cuestiones, estamos viendo aparecer con grandes titulares en medios mayoritarios. Otra cuestión es lo que sucederá con el territorio que aún se encuentra en manos de Al Nusra o lo relativo a la zona que controlan las tropas kurdas. Con respecto a los primeros, es de esperar que sin contar con el apoyo saudí ya desde hace un tiempo y conjuntamente con los esfuerzos de reconciliación sirios, su desaparición sea igualmente cuestión de tiempo; ahora bien, hay quien con respecto a la cuestión kurda supone que la cosa es diferente, y lo es, aunque mi opinión es que teniendo en cuenta que Turquía no va a permitir un estado kurdo a sus espaldas, que Siria no puede admitir que parte de su territorio se desgaje y que Estados Unidos no mantendrá sine die a esas gentes, el pronóstico es que toda esa zona se recupere tarde o temprano, por las buenas o por las malas. Con todo, sepamos que tan solo el Estado de Israel es quien tiene interés por que la guerra se prolongue ahí y por eso su apoyo incondicional a los kurdos.

Tengamos presentes que el ejército sirio, conjuntamente con todos aquellos que le han estado ayudando (Rusia y Hezbolá principalmente, quienes en verdad son los únicos que han luchado contra el terrorismo), a día de hoy tiene bajo su control más del noventa por ciento del territorio sirio; que la guerra hace ahora justamente un año (tras la reconquista de Alepo) que se decantó definitivamente a favor del gobierno sirio, y que esto es lo que explica que los medios ahora cambien en parte su discurso o al menos su lenguaje.

Porque el fracaso de todos aquellos que crearon esta guerra es patente; todos los esfuerzos por terminar con Siria han sido en vano, y las consecuencias que se derivaban de ello y los beneficios que esperaban conseguir, se han desvanecido a espera de un mejor momento para volverlo a intentar (como ineludiblemente ocurrirá).

La paz definitiva vendrá por dos vías: una, la militar, que tan buenos resultados está dando; otra, la diplomática. Y es que no hay más solución que rendirse a la evidencia de que la legitimidad siria ha ganado esta guerra, que Siria seguirá siendo como ha sido desde su creación y que únicamente tienen que ser los sirios quienes han de decidir su futuro. En este sentido, la comunidad internacional debería aceptar esta realidad y proceder en consecuencia: reconociendo a su gobierno, terminar con un bloqueo de facto que tanto daño está haciendo a su población, reabrir sus embajadas y por lo tanto normalizar una situación que permitiría a Siria rehacerse, al menos en parte, de todo el daño que durante estos años ha sufrido. Pero lejos de esto, Occidente pareciese que deseara todo lo contrario, y en especial España, que inmiscuyéndose en este conflicto, llevando a cabo un seguidismo insensato para con los intereses ajenos a nuestro país, ha colaborado en el dolor de Siria; y todo ello sin ningún sentido, pues ha destruido parte de su buena imagen en aquella zona y ahora que llega la hora de la reconstrucción, nada sacaremos en limpio.

Habrá que advertir que aún existen fuertes intereses por que la guerra no termine así como así, y por ello hemos sido advertidos de que bien pudiera ser que el epicentro de la tensión en Oriente Próximo se traslade al Líbano y a Palestina a no mucho tardar, que en breve la lucha de los mismos intereses que han posibilitado la guerra en Siria, utilicen este escenario para continuar lo que ha quedado inconcluso. Principalmente por parte de Israel.

Por nuestra parte poco más que decir, siquiera que nuestro único interés es mostrar la verdad, aquello que sobre el terreno hemos visto y oído, sin pretender ser cínicamente imparciales o asquerosamente equidistantes, burladeros de la mentira y de oscuros intereses, sabedores que son sirios aquellos que la defiendan, aunque sea con la palabra; y algunos, en ello estamos.

 

Al pie de la tumba de Saladino

 

Concentración del Partido Socialista Nacional Sirio

 

En rojo zona gubernamental (principios de noviembre)

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