¿Paz en Siria?

Gustavo Morales, prestigioso periodista y analista internacional, responde a unas cuestiones sobre el presente y el futuro inmediato de Siria.

DI: ¿Estamos realmente ante el fin de la guerra?


GM: Estamos ante el fin del principal contendiente alzado de esta guerra. Surgen nuevos grupos como Ánsar al Furqan al Sham, que también menciona el Califato y eso exige tierra, recogiendo a buena parte de los combatientes de Daesh. Pero serán guerras de baja intensidad si el Ejército Sirio y sus aliados pueden controlar el país, con fronteras a cinco países.


DI: ¿Qué significado y qué relevancia internacional tienen el encuentro entre Putin, Rohani y Erdogan?


GM: Mucha porque supone el acuerdo de tres de los principales actores en la zona. En todo caso, la amistad entre Moscú y Teherán es más sólida que con Ankara dados los coletazos del sultán Erdogan del apoyo más que logístico a los yihadistas a la alianza con los que los neocon llaman “el eje del Mal” pero sin salirse de la OTAN. Los rusos no olvidan que pudieron aterrizar para repostar en aeropuertos iraníes durante los ataques a Siria. Por cierto, ¿cuánto le ha costado esa guerra a los rusos?

DI: ¿Se sumarán los yihadista financiados por Arabia Saudí al hipotético proceso político?

GM: Arabia Saudí le ha visto las orejas al lobo cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comenzado a señalar cuentas privadas en Kuwait, Arabia Saudí y Qatar como origen de fondos a difusas organizaciones que acababan financiando a los yihadistas. Los restos de esos milicianos se sumarán a la lucha en el sudeste asiático, irán a Libia o al sur de Magreb o se encuadrarán en nuevas organizaciones. Al Qaeda quiere recuperar el protagonismo y es quien ha dado patente de corso a Ánsar al Furqan en Siria.

DI: ¿Y los kurdos, del YPG, apoyados por Estados Unidos e Israel?

GM: Las YPG existen desde 2004 y no se dieron a conocer hasta 2011. El YPG puede ser la excusa perfecta para mantener una presencia militar, en forma de asesores, en Siria.
Sus hermanos kurdos en Irak mantienen altos niveles de autonomía, incluso tienen ambiciones sobre Kirkuk, como centro petrolero y podría ser declarada zona libre. Las promesas de Washington a los kurdos se remontan a principios del siglo pasado y no han sido muy efectivas hasta ahora. Israel ve con buenos ojos el debilitamiento de los estados grandes nacionalistas e islámicos y la aparición de nuevos estados siguiendo el viejo consejo del Foreign Office: Divide e impera.

 

DI: ¿Es el presidente sirio, Bashar al-Ásad, la única opción viable en el país árabe?

GM: No, como no lo era mientras gobernó su padre, Hafez Al Assad, el león de Damasco. Sin embargo, tras la muerte del heredero, Bashar ha hecho un buen papel al frente del país. La poderosa máquina político-militar siria también tendrá un recambio como lo tuvo para el padre y para el primogénito. Pero Bashar no está acabado. Habrá que ver hasta qué punto presionan los aliados de Damasco para que haya un cambio en el poder o se quedan con lo que hay que es un amigo agradecido: realpolitik y multilateralismo. La convocatoria de elecciones en menos de dos años es ineludible a pesar de los desastres de la guerra.

 

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