Antifascistas intentan reventar una reunión de Casa Pound con los vecinos de Tiburtino

Tras un mes de diferentes conflictos originados por los ocupantes de un «centro de refugiados» en el distrito romano de Tiburtino, la organización patriota Casa Pound (CP) mantuvo varias reuniones con los vecinos que indignados pedían a las autoridades locales una solución. Los hechos llegaron hasta tal punto el pasado 29 de agosto que un grupo de inmigrantes llegaron a retener a una madre y sus dos hijos en las puertas del colegio que se encuentra frente al centro y que había sido objeto en diversas ocasiones del lanzamiento de piedras y otros actos de violencia desde que «los refugiados» ocupan el edificio.

En la actualidad el colegio ha tenido que cerrar sus puertas, puesto que los padres, por miedo, se negaron a seguir llevando a esa escuela a sus hijos.

El 6 de septiembre, militantes de CP, apoyando a los vecinos del barrio acudieron por sorpresa a la reunión municipal del distrito gobernado por la formación izquierdista ‘5 estrellas’ para plantearles las preocupaciones de los vecinos, y solicitaron una próxima reunión para tratar de zanjar de una vez el problema de la violencia y la inseguridad generado por los inmigrantes a las familias italianas.

En los últimos días antes de la anunciada junta municipal, colectivos de extrema izquierda trataron de presionar a las autoridades para que no diesen la oportunidad a CP de exponer sus argumentos.

Finalmente la reunión se iba a celebrar en un local de la tercera edad de la Vía Badile ayer miércoles, y justo antes de empezar, un centenar de manifestantes «antifascistas» que se encontraban en el exterior amenazando con sus cánticos y gritos a los miembros de Casa Pound, rompieron el cordón policial y atravesaron la valla lanzando diversos objetos (papeleras, piedras, palos…), armados con barras y otros objetos contundentes.

La reunión del Consejo Municipal tuvo que ser suspendida por el Presidente de inmediato, saliendo unos 30 militantes de CP a repeler el ataque para defender a los vecinos y personas mayores, que se encontraban allí, llegando a producirse un contundente enfrentamiento físico entre los jóvenes patriotas y los individuos «antifascistas», hasta que los agentes anti-disturbios lograron separar a ambos bandos.

El Jefe de CP de la región de Lazio, Mauro Antonini, una vez vuelta la calma, ante las cámaras,  solicitaba el «cierre inmediato del centro de acogida de inmigrantes» y que el mismo pasase a ser utilizado y puesto «a disposición de los ciudadanos italianos que llevan años residiendo en el barrio sin problemas de inseguridad en sus calles».

 

J. Garrido

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