Grabad y difundid las imágenes de la barbabie terrorista islamista

Dicen, sobre todo los contertulios de La Sexta o los columnistas de Público, que no se deben emitir las imágenes que los ciudadanos toman tras un atentado islamista «por respeto a las víctimas» o porque «eso es lo que quieren los terroristas». Al carro de esta falacia se suma, al unísono, toda la caterva izquierdista y multicultural del país como podemitas, socialistas e independentistas varios.

Paradójico que esta basura pida dignidad para las víctimas cuando, a la menor ocasión, pactan con los herederos políticos de ETA. O piden clemencia esos que son condenados por tribunales legítimos por, a través de redes sociales o letras musicales, pisotear la memoria de tantas personas asesinadas en España por el terrorismo.

Es de suponer que a estos pijos progres no les gusta nada que la ciudadanía constate, por sí misma, la sangre que por el modelo multicultural se vierte en nuestro país y las entrañas que, gracias a la quimera de su integración imposible, se desparraman por las aceras y las calles.

Preferirían que, después de encender una vela y cantar el «Imagine», la gente se gastase quince o veinte euros comprando en el Primark, treinta en un tatuaje minúsculo y hortera -para ser más moderno y milenial- y otros quince o veinte en unas cañas o un mojito en Malasaña o Lavapiés junto con una amiguita o amiguito senegalés, que eso da mucho caché en el mundo progre y moderno.

Pero eso sí, las imágenes del tristemente fallecido e instrumentalizado Aylan Kurdi, el niño sirio ahogado en una playa turca, la tuvimos que ver hasta que las memorizamos, quisiéramos o no, al detalle. Los disturbios en Charlottesville, que dieron con una violenta de la izquierda radical muerta, han sido repetidos, una y otra vez, en todas las televisiones y periódicos. Y a nuestros niños y jóvenes se les obliga a ver, en colegios e institutos, las secuencias en blanco y negro de eso que si meramente se cuestiona conlleva  prisión.

Por duras que sean hay que difundir las imágenes que el terrorismo islamista deja tras uno de sus atentados. Solamente el ciudadano de la calle, con su teléfono móvil, es quien puede evitar que las noticias se cocinen, que la Policía no responda tanto a intereses políticos, que los perturbados sean menos perturbados y que los incidentes sean menos incidentes. Que se vea crudamente la verdad, la verdad sangrante, que tanto tiempo venimos denunciando anunciando.

A estos pijos proges no les importa que la gente esté habitualmente abducida por su teléfono y que nuestra barbilla, de tanto mirar la pantalla, se junte con el pecho. Pero cuando se trata de mostrar, sin tapujos ni componendas, las consecuencias de su asquerosa obra de ingeniería social prefieren que, aunque sólo sea por unas horas, nos desconectemos o agotemos nuestras baterías.

Miguel Sardinero

Un comentario en “Grabad y difundid las imágenes de la barbabie terrorista islamista

  • el 20 agosto, 2017 a las 10:53 pm
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    Intentar esconder las verdaderas imágenes es una canallada, una más de los pudremistas y similaes.
    Por cierto a mi me gusta y mucho tanto Imagine como el Harrison que dice la bescansa admirar ella también. Y me seguirán gustando pese a tan poco recomendables seguidores.

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