Grupos antifascistas en Europa subvencionados por el Sistema que dicen combatir

Durante la pasada cumbre del G20 en Hamburgo, decenas de miles de “antifas” procedentes de toda Europa sembraron el caos en la ciudad. Los disturbios y los daños materiales fueron muy graves, y algunos políticos exigen ahora responsabilidades.

En Suiza,el gobierno financia a la Reitschule (Berna), el principal centro de reclutamiento de la extremaizquierda en el país helvético-, a pesar del carácter violento y terrorista de su activismo.

Esta sede en la ciudad de Berna recibe 380.000 francos anuales del ayuntamiento para cubrir sus gastos de alquiler, electricidad y agua. Recientemente, exhibieron en su tejado un mensaje animando a disparar a los miembros de la cumbre del G20 . Frente a la pasividad del ayuntamiento, el movimiento patriota suizo SVP ha interpuesto una denuncia contra este centro de adoctrinamiento “antifascista”.

Por su parte, en Alemania,  la financiación de grupos de la extremaizquierda alcanza un nuevo nivel. El programa gubernamental ¡Vive la Democracia! Activos contra la extrema derecha, la violencia y la misantropía  destinaba hasta el año pasado 50 millones de euros a grupos “antifascistas”, ONG y asociaciones “antirracistas” (antiblancas). En 2017, los dos principales partidos políticos en Alemania (CDU, SPD) acordaron doblar el presupuesto hasta los 100 millones.

El ejemplo más escandaloso lo encontramos en Múnich: en 2011se  destapó la financiación con dinero público de toda la “red antifa” en la ciudad. Su sede en Múnich la encontramos en Eine Welt Haus (Una Casa del Mundo). El edificio en que está ubicado fue renovado con 3,7 millones de euros procedentes de las arcas públicas.  El Kafe Marat, por ejemplo, recibe anualmente 40.000 euros del Ayuntamiento de Múnich.

 

 

En Copenhage (Dinamarca), la Folkets Hus (“Casa del Pueblo”), la sede “antifa” en el país escandinavo, también es financiada con dinero público.

A la manifestación también acudieron infinidad de ONG’s y asociaciones financiadas con dinero público. Entre ellas Sea Watch, una ONG financiada parcialmente por Soros que “rescata” pateras con inmigrantes en la costa libia en coordinación con las mafias de tráfico de personas.

Resumiendo: grupos antifa, ONG y asociaciones “antirracistas” -financiadas por el Sistema- procedentes de numerosos países europeos la lían en Hamburgo porque la agenda política del Sistema no avanza lo suficientemente rápido. Los disturbios provocan graves daños materiales, hiriendo además además a cerca de 500 policías, a pesar de todo, la prensa del Sistema se niega a señalar con el dedo a los “antifascistas”, definiéndoles ambiguamente como grupos violentos, ultras, pero sin indicar su ideología.

Los grupos “antifa” funcionan como tropas de asalto del Sistema; son grupos violentos que actúan donde la ley se lo impide al establishment. Es su disidencia controlada, los “antisistema” del Sistema. El objetivo de estos grupos violentos de extremaizquierda no es alcanzar el poder político, sino perseguir y reprimir a la disidencia real, y facilitar el avance de la agenda política del Sistema.

J. Garrido

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