La última moda en familias: transexuales embarazados

Trystan Reese, nacida mujer, decidió hormonarse para aparentar ser un hombre. Es decir, según el nuevo vocabulario LGTB obligatorio por ley, es un hombre trans.

Una vez adquirida la apariencia masculina, Trystan comienza una relación con Biff, un hombre homosexual. Muy normal todo.

Resulta que la hermana y el cuñado de Biff son yonkis, así que pierden la custodia de sus dos hijos preadolescentes. Custodia que ¿Por qué no? Es otorgada a Biff y su novio transexual.

Pero la pareja no se siente completa y decide gastarle otra broma a la naturaleza: Trystan se queda embarazado. Es obvio que para ello tiene que dejar de tomar las hormonas y supresores que debe consumir de por vida para tener apariencia masculina. Y también es probable que el prolongado consumo de estas sustancias pueda resultar peligroso para la gestación de un bebé. Pero eso es secundario para Trystan y Biff. Ellos quieren ser una «familia no convencional», tener millones de seguidores en redes sociales y protagonizar decenas de artículos felicitándose por tan maravilloso y artificial prodigio. Lo de la salud de su supuestamente ansiado bebé tampoco es tan importante.

Así que, cuando pierde al niño en un aborto espontáneo y los médicos le explican que no es conveniente embarazarse antes de que pase un año, Trystan no se plantea dejar de hormonarse de forma indefinida por el bien de su bebé, como haría cualquier madre (o padre, que ya no se sabe aquí quién es quién) y se ponen manos a la obra en seguida, ya que lo importante para Trystan es tomar su testosterona cuanto antes y seguir pareciendo un hombre.

No ha trascendido el método utilizado por la peculiar pareja para fecundar a Trystan (afortunadamente), pero parece ser efectivo, ya que en estos momentos se encuentra gestando otra criatura.

Toda la prensa se congratula de la nueva aparición de esta «familia no tradicional». El enaltecimiento y loa de estas familias se ha convertido en el nuevo objetivo de los grandes medios, mientras la familia tradicional es mostrada como una institución arcaica, opresora y tóxica. Como la familia de la hermana yonki de Biff, que casualmente viene al pelo en esta historia para comparar lo terrible que es la familia tradicional con lo amorosa y chupi que es la familia homo-transexual de Trystan y Biff.

Pero el empeño por mostrar una pretendida normalidad, lo forzado y sensiblero de sus artículos y la exagerada proyección en redes sociales no pueden ocultar el hecho de que estas uniones son completamente artificiales y suponen un importante riesgo para las criaturas que viven en ese entorno. Como el pequeño fallecido antes de nacer por la posible negligencia de su «padre» gestante.

 

Ana Pavón

Un comentario en “La última moda en familias: transexuales embarazados

  • el 3 junio, 2017 a las 10:27 am
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    Estará preñado que no embarazado.

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