Muere el general Manuel Antonio Noriega

A los 83 años, ha muerto, en un hospital de Ciudad de Panamá, el general Manuel Antonio Noriega. Noriega  fue, entre 1983 y 1989, el hombre que dirigió el pequeño, pero estratégico, país centroamericano en el contexto de los últimos años de la Guerra Fría.

Agente de la CIA, Noriega fue ascendiendo en el escalafón de las minúsculas Fuerzas Armadas panameñas hasta llegar al generalato. Previamente, había apoyado al general  Omar Torrijos. Fallecido Torrijos en 1981, como consecuencia un accidente de avión sobre el cual planea la sombra de los servicios secretos estadounidenses, el camino hacia el poder quedaba expedito para Noriega.

El general contó con el apoyo de los Estados Unidos. Noriega era considerado como un dique de contención contra las guerrillas y revolucionarios, de corte prosoviético, que abundaban en la América Central en la década de los ochenta.

Sin embargo, acusado de narcotráfico, Noriega perdió el favor de Washington. En diciembre de 1989, el presidente George Bush ordenó la invasión de Panamá, acción militar que fue condenada por la Asamblea General de la ONU. Los bombardeos estadounidenses masacraron a 3.500 civiles. Los leales al general, agrupados en los «Batallones de la Dignidad», opusieron una heroica resistencia a las tropas invasoras, causando 24 muertos a los marines norteamericanos.

Noriega se refugió en la Nunciatura Apostólica para entregarse a las fuerzas estadounidenses. Fue juzgado en Estados Unidos para, durante casi tres décadas, pasar por varias prisiones norteamericanas, francesas y panameñas.

¿Fue Noriega el villano narcotraficante relacionado con Pablo Escobar que nos venden desde el país de las barras y estrellas? ¿O, por el contrario, un hombre que cuando se propuso liberar a su país de la situación semicolonial, respecto a Estados Unidos, fue fulminado por sus antiguos padrinos?

Miguel Sardinero

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