Irán celebrará mañana sus elecciones presidenciales

Las elecciones a la presidencia de la República Islámica de Irán parece que transcurrirán, en lo estrictamente político, sin incidencias reseñables. Tras el veto del Consejo de Guardianes a la candidatura popular del ex presidente Mahmud Ahmadineyad, los iraníes tienen dos grandes  opciones para decantar su voto sin que la victoria de uno u otro pueda provocar excesivos sobresaltos en la política del país persa.

Por un lado, el actual presidente, Hassan Rohani, representa al ala conservadora pragmática del espectro político iraní. Desde la moderación, Rohani se ofrece al electorado como el hombre capaz de lograr para Irán, en igualdad de condiciones respecto a otros países, un espacio en el seno de la comunidad internacional. Sin embargo, sus logros en políticas sociales y de empleo no han alcanzado, ni de lejos, las expectativas creadas. Además, la beligerancia respecto a Irán que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado en repetidas ocasiones ponen en entredicho la política internacional de Rohani.

El otro candidato con posibilidades es el clérido Ebrahim Raisi. Raisi, de 56 años, es el candidato del sector conservador principalista y cuenta con el apoyo del líder supremo, Alí Jamenei. El candidato aspirante, que tiene pocas posibilidades de incluso forzar una segunda vuelta, ha logrado unir en un único bloque a los principalistas y aglutinar el voto popular de las personas, de más humilde extracción, que no han logrado beneficiarse de los escasos logros económicos de Rohani ni del levantamiento parcial de las sanciones a Irán.

Miguel Sardinero

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