Madres con pene

Pues nada, que después de millones de años de aburrida evolución, parece ser que la clasificación de los homo sapiens en “hombre” y “mujer” es una falacia abyecta. Hemos tardado 195.000 años en darnos cuenta, pero oye, es que el heteropatriarcado nos ha tenido embobados todo este tiempo y hasta ahora no habíamos caído.

Sí, es posible que algún desaprensivo se atreva a mencionar que en nuestra especie existen dos cromosomas sexuales que determinan el sexo de cada individuo: XX si eres mujer y XY si eres hombre. Pues NO. MAL. Ser hombre o mujer nada tiene que ver con la biología: es un estado de ánimo.

Y más vale que a nadie se le ocurra rebatir esta nueva verdad absoluta, porque lo menos que le puede pasar es que le tachen de padecer algún tipo de fobia. Y que las nuevas leyes contra la LGTBfobia le hagan callar a base de multas, también.

Por eso las grandes multinacionales se han puesto manos a la obra en esto de la reeducación social, para normalizar los 23 géneros (OJO) que han surgido en nuestra maravillosa sociedad moderna.
Ikea nos comparaba hace años lo de “redecorar tu vida” con la emotiva historia de un transexual recién operado, Vicks nos contaba la lacrimógena vida de un transexual indio, L’Oreal presentaba su maquillaje en el gepeto de un modelo transexual y, cómo olvidarlo, una asociación liderada por Nacho Vidal empapelaba las marquesinas de Pamplona con dibujitos de niñas con pene y niños con vulva.

Ahora le ha tocado a Dove lanzar su consabida campaña por la diversidad. Y qué mejor momento que el día de la madre para dar el zambombazo.

Los publicistas de Dove han presentado una serie de “mamás reales” que no se ajustan a la definición de “mamá perfecta” y entre ellas, ni cortos ni perezosos, han colado a un señor regordete vestido de mujer, que afirma ser la madre biológica de un bebé. Claro que sí.

Teniendo en cuenta el pequeño detalle de que, por mucho que este señor se mutile y tome fármacos de por vida, hasta tener la apariencia de una mujer, todas y cada una de sus células continuarán llevando los cromosomas XY; llegamos por tanto a la arriesgada pero evidente conclusión de que nunca podrá ser la madre biológica de nadie. En todo caso el padre.

Madre no hay más que una. Algunas han sido nefastas a lo largo de nuestros 195.000 años de falócrata y opresora existencia, pero poner como ejemplo de madre a alguien que ni siquiera es una mujer es una burla a las que somos madres de verdad.

Y eso no es fobia, es sentido común.

 

Ana Pavón

Un comentario sobre “Madres con pene

  • el 11 mayo, 2017 a las 2:54 pm
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    ¿Madres con pene? ¡Aiuva la ostia tu….! menudo parto doloroso ha debido de sufrir la/el individua/o. No me imagino un pene dilatanto la uretra para que salga el bebe ni de pié ni cabeza abajo.
    ¿Y donde ha ido creciendo el feto? Una de dos o en el escroto algo que impediria andar a la madre con pene o en la próstata en cuyo caso el embarazo debió de ser un tanto angustioso para la futura mamá cada vez que le entraran ganas de micionar.

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