El Frente Nacional, la elección de los jóvenes franceses

A pocos días de las elecciones presidenciales, los sondeos muestran que un 35 por ciento de los jóvenes de 18 a 24 años se decantan por votar a la formación que lidera Marine Le Pen.

Un sondeo realizado por la empresa Elabe evidencia que el Frente Nacional es la elección prioritaria de la juventud francesa. El partido es el preferido de los jóvenes de 18 a 24 años, y también la primera elección para el rango de edad de 25 a 34 años.

El discurso de la juventud militante y simpatizante del FN acaba con todos los estereotipos que los grandes medios, al servicio de los grupos de presión y las grandes formaciones políticas , vierten a diario sobre ellos, intentando desprestigiar a todos esos jóvenes patriotas y comprometidos a los que, encuesta en mano, no han podido vencer. Este discurso, bien argumentado, estructurado y definido, es proclamado con esperanza en los debates de las altas escuelas de ciencias sociales y las universidades parisinas, donde jóvenes formados han perdido el miedo de expresar con quien se identifican.

Estos jóvenes votantes tienen muy claro cuáles son sus enemigos: “El ultraliberalismo, que es una violencia social sin nombre, el mundialismo, que debilita la cultura, los valores espirituales y el sentido ético de los individuos, la presión migratoria, la crisis de los refugiados y el aumento del terrorismo.”

El paro o la dificultad para encontrar un primer empleo, un contrato indefinido o un salario decente son sus mayores preocupaciones.

Ellos, reacios a frecuentar las manifestaciones a favor de la acogida de refugiados a la que son asiduos los progresistas acomodados de la nación gala, creen que Francia sufre un grave problema de identidad, con una gran distancia entre ciudadanos que genera problemas de convivencia, que solo se solucionarían poniendo en marcha un sistema en que los nacionales gozasen de prioridad. ‘’En Francia, los franceses primero’’.

Afirman que la identidad francesa es amar el país, su larga historia con raíces judeocristianas. Creen que llevar el velo, vestir una chilaba o la comida ‘halal’ no son compatibles con su modo de vida.

Muchos de los hoy se enrolan en las filas de Marine provienen de la izquierda, incluso del Partido Comunista.

Aseguran que hace tiempo que el Partido Socialista se olvidó de la clase obrera y centró su interés en las minorías religiosas, los debates del velo y las reivindicaciones LGBT o feministas, a veces de lo más absurdas. Precisamente los antifascistas, los simpatizantes de FEMEN y los pro refugiados son los más férreos opositores del FN.

A día de hoy ya han puesto en jaque a los medios de comunicación, desmintiendo la estigmatización que estos pretendían, creen que es su momento y el de su nación.

Son el ejemplo perfecto del hartazgo que recae sobre la sociedad francesa, que como en el resto de Europa, y tal y como dijo Marine Le Pen, ha soportado ‘’ una izquierda que ha traicionado a los trabajadores y una derecha que ha traicionado a la nación”.

 

Ricardo Reis

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