El editorial de la semana: Endofobia

Por desgracia, son ya numerosos los editoriales de Despiertainfo que tratan de poner algo de luz en las tinieblas que, sobre los atentados de corte islamista en Europa, extienden los muy poderosos resortes y prebostes del establishment.

Entiende por establishment la Real Academia Española una voz inglesa que hace referencia a un “grupo de personas que ejercen el poder en un país, en una organización o en un ámbito determinado”. La concreción de esa definición se materializaría en el poder financiero – englobando a las empresas del IBEX, patronales y demás entidades adláteres-, en el poder político –Gobierno y distintos parlamentos- y en el poder de la comunicación –grupos, agencias, televisiones, periódicos, radios, etc.-.

Este triunvirato –económico, político y mediático- del establishment vendría a sostenerse gracias a un universo de instituciones, órganos y entidades satélites. Se trataría de las fuerzas y cuerpos de seguridad, de los juzgados y tribunales o de las distintas y variadas asociaciones subvencionadas a cargo de los Presupuestos Generales del Estado.

Toda esta aparente heterogénea amalgama -que va desde La Razón a La Sexta, del PP a Podemos, de Cáritas a los colectivos LGTBI o de la CEOE a Comisiones Obreras y UGT- forma en nuestro país un bloque que, sin fisuras, responde unánimemente cuando cualquier hecho, persona o circunstancia vienen a poner en cuestión algunas de las vacas sagradas de los mercados. Fundamentalmente, la inmigración y el multiculturalismo.

No pueden criminalizar a quienes meramente proponen un mayor control de la inmigración y reconocer que estos atentados son cometidos por inmigrantes o por hijos de inmigrantes. Han de inventar, ocultar, manipular y tergiversar para sostener, sea como sea, su interesado desvarío multicultural y globalista.

Pasaron de los hechos aislados a los perturbados y de los perturbados a los atacantes bajo los efectos del alcohol y de las drogas. Noticias cocinadas, informaciones sobre actos violentos que languidecen en las redacciones y la Policía pidiendo que se eliminen las grabaciones de los atentados –pruebas y al fin y al cabo- tomadas por los ciudadanos con sus teléfonos. Hasta han llegado a calificar atentados como incidentes. Con formas más suaves, el tratamiento de la información no dista mucho de los malabarismos estilísticos con los que cualquier dictadura u organización terrorista adapta a su discurso su particular visión de la realidad.

¿Y por qué?, ¿a qué obedece este comportamiento masoquista de personas que, al fin y al cabo, también pueden llegar a ser víctimas de los renglones torcidos de la globalización?

Los más listos porque obtienen beneficios económicos extraordinarios y enorme influencia gracias al régimen de los mercados. Los más tontos porque, ya sea por ideología o por fe, siguen creyendo en soluciones únicas y universales para un mundo aun afortunadamente diverso. Y los más miserables, sabiendo de la catástrofe a la cual el modelo global nos conduce, por un sueldo, por un despacho o por cobardía a la exclusión social.

Se trata de la endofobia. El desprecio a nuestra propia cultura, a nuestra historia, a nuestra gente. Es el odio a lo nuestro que consume vorazmente a Europa Occidental. La senda suicida hacia nuestra autodestrucción. Una palabra, endofobia, que, como no podía ser de otra manera, no está aún recogida por nuestra Real Academia. Sin embargo, dará mucho que hablar en los próximos años.

 

Redacción

3 comentarios en “El editorial de la semana: Endofobia

  • el 26 marzo, 2017 a las 5:19 pm
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    Está perfecto el artículo ( se podría haber ubicado también eso de : ¨ problemas mentales ¨, ó ¨ caso aislado ¨, etc, pero se sobrentiende y se da por sabido su innecesaria redundancia por nosotros ).

    Hombre, quizás, yo -que llevo simbólicamente el afán de superación personal con el león garbado*- hubiera estimado aplicar eso de : traición o crimen en vez de endofobia. En Occidente, en sus leyes y normas que son de obligado cumplimiento, existe eso de : Delito de omisión, con lo que ello implica, al ver, sobretodo, la observación de algunos sujetos que ni siquiera optan por interesarse o preguntar lo que ocurre. En seguridad, existen un campo específico para éstas observaciones, y para supuestos casos de acciones terroristas ; donde un viandante puede ser analizado, en estimación lógica, como sospechoso, y el propio susodicho ( por el viandante ) en algunos casos son también terroristas.

    Firmo y subscribo el artículo, que, es uno de los mejores que he podido apreciar desde hace tiempo, aunque en políticamente incorrecto según qué cosas pues apela en todo momento su articulista al sentido común ; el humano, el lógico.

    Perfecto, gracias.

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  • el 27 marzo, 2017 a las 12:07 am
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    Leía hoy en un foro que la criminalización que se hace de los europeos desde los medios de comunicación es absolutamente maquiavélica: al hablar de las consecuencias de los atentados islamistas, usan términos médicos que suenan a enfermedad o a contagio como «caldo de cultivo», «propagación», «cordón sanitario», «inocular el virus de…», «es la vacuna contra…». Los medios españoles, los periodistas españoles son absolutamente despreciables

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    • el 27 marzo, 2017 a las 6:36 pm
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      Efectivamente, algo de eso hay. Personalmente tuve la oportunidad de escuchar en una mesa de debate ¨ matinal ¨en una cadena privada de señal televisiva, ¨ a nivel nacional ¨, que, alguien refirió frases como, o en programas radiofónicos :

      ¨ Hay que evitar la radicalización del Radicalismo ¨, ó, también…eso de… ;

      ¨ Es intolerable, una auténtica absurdez, repito una absurdez como la copa de un pino ¨.

      ¨ La gente debe de hacer su vida normal.., seguir consumiendo, porque de lo contrario eso sería darle poder y justificación a los terroristas, del DAESH ¨.

      ( Frases expresadas, aproximádamente en su original formato, por todo tipo de perfiles supuestamente ¨ preparados ¨, quizás expertos en algo ). Según hemos podios saber, por algunas informaciones específicas, el DAESH* ; referirse de tal manera al ISIS ( ó IS, ISIL ) es un halago y una manera de simpatizar, con su cometido ilícito, con el terrorismo islámico. )

      Ya viendo el panorama intelectual y, coloquial observado en esas aportaciones apresuradas, no cabe dudas, que hay numerosas negligencias, consentidas, y que hacen confundir más a la opinión pública por determinada prensa subvencionada por los propios políticos en Occidente. Que razón tenía aquel anciano en esa acera tomando el ¨ fresquito ¨, a media tarde, viendo una acometida donde caía el sudor de uno de los cinco operarios que intervenían mientras los otros le rodeaban con brazos cruzados y manos en los bolsillos, a lo que el viejo ; con breves palabras, sabias, exclamó… : ¨ Que mal repartido está el mundo…¨.

      Sí, coincido con su comentario, de forma general. Gracias.

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