Soldado español inicia huelga de hambre ante el Ministerio de Defensa

Francisco Javier Fontao González ingresó en la Infantería de Marina en octubre de 2007, pero sus planes de futuro en el Ejército español se vinieron abajo el 25 de junio de 2011, cuando el vehículo semiblindado Hummer en el que viajaba sufrió un accidente de circulación durante unas maniobras, sufriendo varias lesiones al quedar atrapado bajo el vehículo.

Ayer martes el soldado cesado tras las heridas sufridas en acto de servicio inició una huelga de hambre ante las puertas del Ministerio de Defensa para llamar la atención sobre su situación: “No quiero dinero. Pido que se revise mi estado psicofísico ahora que mis lesiones están estabilizadas y que me asignen un destino acorde a mi minusvalía… Estoy en condiciones de desempeñar funciones administrativas, de apoyo o logísticas… Sólo quiero un puesto de trabajo para dar de comer a mis hijos”, implora.

Fontao recuerda perfectamente como en los primeros días de su hospitalización, fue visitado por la práctica totalidad de los mandos del Tercio de Armada que le animaban con promesas de que estaría amparado por la Infantería de Marina, Después vinieron cerca de cinco años de operaciones, rehabilitaciones, recaídas e intensos dolores. Durante este periodo, el infante fue evaluado en dos ocasiones por el Tribunal Médico Pericial de la Armada que finalmente declaró, en marzo de 2016, la insuficiencia de condiciones psicofísicas de Francisco Javier Fontao a causa de las secuelas que le dejó el accidente. Como consecuencia, se determinó la “resolución de su compromiso” con las Fuerzas Armadas. El porcentaje de incapacidad que le fijaron fue de un 15%, por lo que le correspondió una indemnización de unos 30.000 euros.

El pasado enero, el Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo desestimó el recurso que presentó el exinfante de Marina contra la resolución de las Fuerzas Armadas, dejándole, en palabras de su abogado, “en situación de desamparo y en riesgo de caer en la total y absoluta indigencia”.

“Durante la fase de instrucción para Infantería de Marina te piden derramar hasta la última gota de tu sangre por España. Te hablan de lealtad y valentía. A cambio de eso, me han vendido por cuatro monedas. Me han tratado peor que una colilla”, se lamenta ante el M° de Defensa.

Ayer en las primeras horas de inicio de su huelga de hambre, Francisco recibió la visita de la líder del colectivo social-patriota Hogar Social Madrid (HSM), Melisa Domínguez, para interesarse por su reivindicación y ofrecerse a ayudar, en lo que fuera posible, a su familia con alimentos y productos de primera necesidad, de la misma forma que todas las semanas el HSM hace con cerca de 300 familias españolas desfavorecidas en el edificio que ocupa desde hace algo más de 2 meses y que hace años ocupaba la Asociación de Caballeros Inválidos y Mutilados Militares de España.

J. Garrido

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