Eutanasia en Holanda a una mujer contra su voluntad

La mujer llegó a manifestar su rechazo en el momento en el que le era aplicada la inyección letal.

Los médicos responsables de una octogenaria enferma de alzhéimer han decidido aplicarle la muerte asistida para acabar con «un sufrimiento innecesario». La primera dosis del químico que acabó con la vida de la anciana se le aplicó camuflada en un café, para después inyectar más cantidad.

La enferma llegó a empujar de forma enérgica al doctor cuando fue consciente de que estaba siendo inyectada, pero éste decidió continuar.

Ricardo Reis

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