El kamikaze senegalés de la A-92 invocaba a Alá

Tras recorrer más de 40 kilómetros en sentido contrario, hacer caso omiso a las señales de alto de la Guardia Civil y empotrar su coche contra una barrera de vehículos de la Benemérita, el senegalés que sembró el terror, el pasado 7 de enero, en la autopista A-92 invocó a Alá. Así lo han manifestado varios agentes del Instituto Armado.

La Guardia Civil, en consonancia con algunos de sus cuerpos homólogos europeos, se apresuró en calificar al senegalés como un “perturbado”. Viene siendo habitual que las fuerzas de seguridad de distintos países europeos califiquen, sin un análisis clínico, como perturbados a los autores de actos terroristas.

El senegalés, que responde al nombre de Sadio y que llegó a España en patera en el año 2002, se negó a prestar declaración ante la juez competente porque ésta es una mujer.

Miguel Sardinero

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