Más llorones que Boabdil

Cada 2 de enero la misma letanía. La misma falacia desleal y rastrera, entonada por los mismos agitadores de subvención y kalimotxo. La misma mentira sobre el Día de La Toma, relegado por un grupo de individuos tan mediocres que no son capaces de percibir la grandeza de aquella victoria.

Los que no ven nada que celebrar no entienden que su idea utópica e imaginaria del mito de las tres culturas jamás tuvo lugar. No comprenden que durante 800 años de Reconquista se forjó el carácter de nuestro pueblo, luchando contra una cultura ajena e incompatible con nuestra forma de ver la vida.

Los que exigen dejar de celebrar el 2 de enero y sustituirlo por el 27 de mayo, en honor a Mariana Pineda, no sólo demuestran su poca coherencia a la hora de ensalzar la cultura musulmana y, a la vez, tratar de homenajear a una mujer del siglo XIX que sólo habría encontrado desprecio en una sociedad islámica. Además, ponen de manifiesto la falta de esa “diversidad” y “libertad” que tanto cacarean, al reclamar la prohibición de una fiesta para cambiarla por otra.

Hablan de un genocidio que nunca existió. Lloran unos muertos que no son los suyos y olvidan a todos aquellos cristianos que cayeron en la guerra de Granada y que, desgraciadamente, sí llevaban su sangre.

Con su mentalidad condescendiente y posmoderna, miran por encima del hombro a Héroes que vivieron décadas de sufrimiento y calamidades, sólo por recuperar esta tierra. En su media lengua, llaman fascistas a los Reyes Católicos, mientras agitan banderas republicanas, en una absurda pirueta idelógico-temporal, que sólo puede ser producto de un espantoso desconocimiento de la historia, o de una obsesión enfermiza con el, a sus ojos, omnipresente Fascismo.

En 1492 el Imperio turco ya hostigaba a nuestra civilización. Cincuenta años antes había caído Constantinopla y la vertiginosa crecida del islam continuaba cruel e implacable. Por eso aquel 2 de enero toda Europa celebró nuestra victoria.

En 1492, Europa era consciente de cual era la amenaza. Cinco siglos después, hemos olvidado el sacrificio de quienes consiguieron proteger nuestra cultura de la barbarie. Los herederos de aquellas gestas prefieren llorar la derrota de nuestro enemigo secular.

 

Ana Pavón

2 comentarios sobre “Más llorones que Boabdil

  • el 2 Enero, 2017 a las 5:26 pm
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    Efectivamente, hoy en día no se enseña nada imortante en las clases, especialmente no hay aula que se precie que enseñe nada semejante al Espíritu Nacional, nada que te haga amar y enorgullecerte de tu Patria (que tenemos a raudales!) Muy al contrario, sólo se enseña mal y contra España!
    Malditos sean los artífices de tamaño crímen! Malditos sean ellos y sus descendientes por todas las generaciones pasadas, presentes y venideras!!

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  • el 2 Enero, 2017 a las 7:17 pm
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    Algo está cambiando: los guarros salen con sus banderas separatistas y de Rumanía con la cara tapada, encapuchados. Tienen miedo. En frente, los patriotas, al descubierto, dando la cara literalmente.

    Para eso ha quedado la “Coordinadora antifascista de Málaga”, para defender a los violadores de los sanfermines, a los pro-etarras, a los podemitas, a los votantes del PACMA, a los Biris. Enhorabuena a la gente de bien de Granada y Arriba España siempre

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