En España la crisis la pagan los más pobres

Un 13,2% de los trabajadores españoles está en riesgo de pobreza y exclusión social.

Intermon Oxfam ha presentado hoy un informe que proyecta un paquete de medidas para solucionar la situación.

«Ha llegado el momento de subir los salarios, que llevan años creciendo por debajo de la productividad».

Esta frase pronunciada por Mario Draghi, Presidente del BCE, encabeza el informe de Intermon Oxfam, que bajo el título «Bajan los salarios, crece la desigualdad», sirve a la Organización para denunciar que las medidas tomadas por la Administración no han hecho más que incrementar la brecha social desde que comenzó la crisis allá por 2008.

El informe señala que mientras los salarios más bajos no paran de decrecer, los más altos se mantienen e incluso ascienden.

Es decir, las clases más castigadas desde un principio por la crisis han sido las más perjudicadas por las medidas restrictivas impuestas desde Bruselas, mientras que los bolsillos más pudientes no sólo no han notado esta crisis, sino que, en muchos casos, han mejorado su posición socioeconómica.

En concreto, el sueldo del 10% que menos cobra ha caído un 28% entre 2008 y 2014.

El informe saca a la luz muchos datos objetivos que explican que las políticas del «tijeretazo» no sólo han fracasado, si no que aún incrementado aún más la distancia entre ricos y pobres.

Si en 2006 el 10% más rico disfrutaba de una renta diez veces superior al 10% más pobre, en 2015 esa diferencia era ya de 15 veces. Los ricos cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres.

En España se puede tener trabajo y ser pobre, ya que, como señala el informe, un 13,2% de los trabajadores se encuentra en riesgo de pobreza y un 28,6% de la población está en riesgo de pobreza y exclusión social.

Estos datos colocan a España como el cuarto país más desigual de la Unión Europea y el país donde más ha crecido la brecha social, solo por detrás de Chipre.

La diferencia es aún más sangrante cuando se trata de las mujeres, que son las trabajadores más pobres de la Unión junto con las rumanas.

Todas estas cifras nos aseguran la capacidad de afirmar que las reformas llevadas a cabo por el Ejecutivo de la mano de los organismos europeos no han repartido las cargas de forma uniforme en la sociedad, y que ese cinturón, que tanto nos pidieron cerrarnos, no aprieta a los ricos.

Ricardo Reis

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *