El nuevo catálogo de IKEA, un panfleto doctrinario

La archiconocida marca de decoración de interiores y muebles, IKEA, de origen sueco, ha sacado su nuevo catálogo de temporada.

Los asiduos consumidores, como el que escribe, de este tipo de diseño asequible y estilo nórdico, nos hemos quedado boquiabiertos al comprobar que el ansiado catálogo, donde satisfacíamos nuestro consumismo modernista, se había vuelto un panfleto de adoctrinamiento.

Entre sus secciones, alguna mente ilustrada (sic), ha decidido incluir artículos buenistas y lacrimógenos, para contentar (supongo) los remordimientos de su expansión capitalista.

La red de empresas Offshore, o su evasión fiscal por medio de la elusión. Diseñar un entramado de fundaciones y filiales, en los países europeos más permisivos, para ahorrarse 1.000 millones de euros en seis años en impuestos también tiene su aquel. El grupo de los Verdes, en el Parlamento Europeo, presentó un informe demoledor contra la multinacional sueca, que se sirve de un complejo entramado de ingeniería fiscal. Desde 1991 a 2014, IKEA usó una filial holandesa y otra luxemburguesa —dos de los pseudo paraísos fiscales de la UE— para evitar pagar a Hacienda vía Liechtenstein. Así se habrían ahorrado, al menos, 1.000 millones entre 2009 y 2014.

O el espionaje al que somete a sus empleados, que utiliza las video grabaciones de sus trabajadores para redactar protocolos sanitarios ilegales. Los que padecen alguna enfermedad, los de edades avanzadas y las madres solteras serían los blancos preferidos de este espionaje.

Pues bueno, entre las secciones de menaje de hogar y diseño de habitaciones, cuela un lacrimógeno articulo sobre “Qué es un hogar para un refugiado que no lo tiene” o “Por qué un buen diseño es democrático”. Todo ello aderezado con una ensalada de fotos de familias multiculturales, en donde es difícil saber quién es el de la familia y quién el invitado, y que dan una imagen bucólica, new age y sobre todo artificial, de un mundo más propio de Alicia (la de Lewis Carrol), que de la realidad en la que vive el ciudadano de pie.

No sabemos si pretenden crear un estado de opinión, a sueldo del multiculturalismo o es puro marketing, pero creemos que a IKEA se le ha ido las manos o no ha leído bien sus instrucciones. Lo que está claro es que IKEA no conoce bien la realidad del ciudadano de a pie ni de su país, ni del resto de Europa.

Por cierto, señores de IKEA, hagan la labor de documentarse en el significado de las palabras. El diseño democrático no existe. Puede ser populista, puede ser colaborador, pero no democrático porque ninguno de nosotros participamos en el gobierno de sus diseño.

Antonio Grafes

Un comentario sobre “El nuevo catálogo de IKEA, un panfleto doctrinario

  • el 13 septiembre, 2016 a las 2:11 pm
    Permalink

    YA ES HORA DE HACER BOICOT A ESTAS EMPRESAS. TENEMOS EL ENEMIGO EN CASA.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *