El agresor afgano del tren en Alemania aumenta el debate de “los refugiados”

El más que posible móvil islamista y la condición de solicitante de asilo del agresor amenazan con complicar aún más la posición del Gobierno de Angela Merkel, con su decisión del año pasado de acoger a un millón de refugiados.

El afgano de 17 años que agredió con un hacha y un cuchillo a los pasajeros de un tren regional al sur de Alemania, tenía algún tipo de motivación islamista. Sus gritos de “Alá es grande” y la bandera del Estado Islámico hallada en su habitación, unido a que el grupo yihadista reivindicó el ataque en la mañana del martes, no deja lugar a dudas.

Ya no se puede ocultar la preocupación creciente en Alemania ante la amenaza yihadista y el miedo a que muchos de “los refugiados” puedan pertenecer a grupos terroristas islamistas que encuentran así una manera segura de llegar a Europa, o con otra hipótesis se ha comprobado por otras detenciones en Alemania y Francia la facilidad de radicalización de los adolescentes no acompañados que llegan como “refugiados” a Alemania y otros países europeos.

Al igual que ocurrió con las agresiones masivas a mujeres en la pasada Nochevieja en Colonia, la desconfianza y los recelos están creciendo hacia la inmigración en general. Una reciente encuesta elaborada por la Fundación Mercator y la Universidad de Bielefeld mostraba que una mayoría de alemanes cree que la llegada de solicitantes de asilo aumenta el riesgo de atentados.

Jorge G.

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