Inaugurado en Berlín el segundo centro de acogida específico para refugiados homosexuales.

Berlín cuenta desde esta semana con un centro de acogida específico “para refugiados homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales” que tratará de evitar, según los impulsores de este Centro, las situaciones de discriminación, acoso y violencia que viven muchas de estas personas en los albergues por parte de otros refugiados. Es el segundo centro de este tipo que existe en Alemania.

«Tienen miedo. Los albergues están masificados y basta con que una minoría haga comentarios impropios sobre su sexualidad para que no duerman tranquilos o se atrevan a ir al baño», afirmó el Mahmoud Hassino, sirio con estatuto de refugiado en Alemania desde 2014 y en la actualidad miembro de la Asesoría de Homosexuales de Berlín, organización que gestionará el albergue, el primero de esa índole en este país.

La relación de incidentes y vejaciones parece ser que es larga e incluye palizas, agresiones sexuales, ataques verbales y marginación generalizada por parte de los otros refugiados, actos que raramente denuncian a la policía porque temen que eso pueda perjudicarles.

Eso dificulta la «detección» en los albergues de los casos que necesitan especial protección, un obstáculo que la Asesoría de Homosexuales y los asistentes sociales intentan paliar con la distribución de folletos, acciones a través de las redes sociales o entrevistas personales.

e029fb38b85f7e95406757a9e4d14beb

El centro tendrá una capacidad de 122 plazas en 29 apartamentos de dos o tres habitaciones y su financiación correrá a cargo del senado berlinés.

Las autoridades reconocen así que homosexuales, lesbianas y transexuales conforman un «grupo social de protección especial» por ser especialmente vulnerables a la estigmatización y la violencia» en sus países de origen y en los de acogida.

El director del departamento de refugiados de la Asesoría de Homosexuales de Berlín, Stephan Jäkel, calcula que alrededor del 10% de los casi 80.000 demandantes de asilo y refugio registrados en Berlín son homosexuales, lesbianas, transexuales e intersexuales, lo que supondría una horquilla de entre 3.500 y 6.000 personas. Dos tercios serían homosexuales.

Jäkel destacó en ese sentido que la «comunidad» también se ha movilizado y en estos momentos hay entre 50 y 10 refugiados homosexuales, lesbianas y transexuales viviendo en domicilios privados.

A ello se suman los refugiados pertenecientes a estos colectivos que ante la necesidad de sacarlos de los albergues reciben de parte de la Oficina de Sanidad y Asuntos Sociales donde se centraliza el registro de los solicitantes de asilo, bonos canjeables por estancia en hostales.

El albergue contará, como cualquier otros con vigilancia 24 horas, zonas comunes y una sala donde se impartirán clases de alemán y materias que faciliten la integración de estos refugiados en Alemania.

Un primer paso en esa dirección se dio este fin de semana con la celebración de jornadas de puertas abiertas para los vecinos del albergue conocieran el proyecto y las razones del mismo.

Según Jäkel, “la acogida fue buena y aunque nunca se sabe, partimos de la base de que no habrá manifestaciones de intolerancia y xenofobia”.

Los extremos de buenismo y falsa tolerancia por parte de las instituciones y gobiernos europeos que estamos alcanzando sobrepasan con creces lo imaginable…¿Qué medida será la próxima?

Jorge G.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *