Turquía bombardea el norte de Siria

Pese a que esta semana en Múnich (Alemania) se acordó un cese de hostilidades en Siria, Turquía y Arabia Saudí han aumentado su actividad militar en la región.

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry , ha insistido, en que el presidente sirio Bashar Al Assad debería  irse como condición previa para la transición política.
El cese del fuego acordado recientemente refleja en cierto sentido la desesperación de Turquía y Arabia Saudí por intervenir tras los éxitos militares de Bassar Al Assad en Alepo .

«Informes de parte» aseguran que el Estado Islámico posee armas químicas, sin embargo diferentes expertos militares lo han puesto en duda, considerando que dichos informes podrían utilizarse como pretexto para algún tipo de intervención, aparentemente contra DAESH (Estado Islámico) pero con el objetivo real  del gobierno sirio y el presidente Assad.
Las fuerzas leales al presidente de Siria, Bashar al-Asad, han retomado el control de estratégico, de varios puntos de la provincia de Al-Raqa (norte), dominaba por el grupo terrorista DAESH .

“El Ejército sirio está avanzando desde el oeste de la provincia de Al-Raqa. El Ejército ha recuperado el control tras duros enfrentamientos con los terroristas del grupo llamado ‘estado islámico’”, ha indicado a la agencia rusa de noticias Sputnik .

Un alto cargo militar iraní se ha pronunciado contra un eventual envío de fuerzas de tierra a Siria, asegurando que Teherán no permitirá que actores externos hagan todavía  más inseguro el país árabe, complicando todavía más la delicada situación actual.
Ante estas circunstancias y haciendo caso omiso de las advertencias de Teheran, Turquía ha tomado la iniciativa y ha abierto fuego de artillería en el norte de Siria contra posiciones kurdas.
Damasco envió  una carta a la ONU en respuesta a los bombardeos de Turquía del sábado en las áreas del norte de Alepo recientemente recuperadas por las fuerzas kurdas aliadas del presidente Al Assad en su lucha contra el ISIS. El ataque de artillería del sábado estuvo sucedido por un ataque turco contra las fuerzas de Damasco, supuestamente en respuesta a un ataque previo contra un puesto de control en la región turca de Hatay, según AFP.
Los ataques se registraron poco después de que Ahmet Davutoglu anunciara que Ankara podría emprender una acción militar contra el PYD. «Si es necesario podemos tomar las mismas medidas en Siria que ya tomamos en Irak y Qandil», señaló en un discurso televisado refiriéndose a los bombardeos de Turquía contra objetivos del PKK en su fortaleza de las montañas Qandil, en el norte de Irak el año pasado.

Después de que Turquía bombardeara sus posiciones en la provincia de Alepo por segundo día consecutivo y exigiera su retirada, fuerzas kurdas sirias del YPG (Unidades de Protección Popular) aseguran que no retrocederan de las zonas del norte del país, cuyo control arrebataron recientemente al Estado Islámico.
Desde 2011 Ankara viene advirtiendo a los combatientes kurdos, que considera terroristas, para que cesen en su empeño de extender sus posiciones.

Las YPG mantiene bajo su control la mayor parte de la frontera turco-siria y en los últimos días, el grupo y sus aliados se han expandido aún más aprovechando la ofensiva del Ejército de Damasco contra el Estado Islámico en Alepo, con el apoyo áreo Ruso.
Por otro lado Arabia Saudí desplegará aviones militares y personal en la base aérea de Incirlik en Turquía en el sur del país.  Según Mevlut Cavusoglu, el despliegue forma parte del esfuerzo de la coalición liderada por Estados Unidos para derrotar al movimiento yihadista del Estado Islámico. Las Fuerzas Aéreas de EEUU  ya utilizan la base aérea de Incirlik en Turquía para efectuar vuelos sobre Siria.
Por su parte, Arabia Saudí, Baréin y Emiratos Árabes Unidos ya expresaron anteriormente su disposición a enviar  tropas a Siria. Damasco y su aliado regional clave, Irán, han advertido que dicha fuerza extranjera se enfrentaría a una fuerte resistencia.
Según la CNN, Arabia Saudí, planea llevar a cabo grandes ejercicios militares cerca de la frontera con Siria en marzo de 2016, un contingente de 150.000 soldados entre los que participarán también efectivos de Egipto, Sudán, Jordania, Marruecos, Kuwait, EAU, Baréin, Catar y Turquía, además de fuerzas de Malasia, Indonesia y Brunéi, que podrían unirse.

Pedro Fernández

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