ESPAÑA PERMITE ABATIR EL 10% DE SU ESCASA POBLACIÓN DE LOBOS

Cada año en España se permite abatir unos 200 ejemplares, lo que supone un 10% de la población total, que oscila entre unos 2000 y 2500 ejemplares. Unas licencias que se han multiplicado por 5 en pocos años y esto sin contar con otro medio centenar al menos que mueren a manos de furtivos.

Al norte del Duero, es legal abatirlos para controlar su población, una medida que podría extenderse a todo el territorio por las presiones al gobierno de colectivos de ganaderos y agricultores. La asociación de jóvenes agricultores (ASAJA), junto a la ministra en funciones de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina han impulsado una petición a la Comisión Europea para eliminar la protección cinegética del animal, llegando a manifestar  «su compromiso en la lucha contra el lobo».

La Unión Europea, sin embargo, ha exigido un estudio poblacional y una justificación científica para eliminar la salvaguarda.

Castilla León y Asturias, son las regiones de España, donde más permisos se han concedido, 140 desde Septiembre hasta Febrero.

El Servicio Territorial de la Junta de Castilla y León, en Zamora, ha remitido a los cotos de caza con lobo en sus planes cinegéticos una resolución, fechada el pasado 14 de enero, por la que autoriza la utilización de productos de reclamo para la caza del lobo, mediante la realización de aguardos y esperas.

Según especifica la resolución, los productos autorizados son «materias primas de origen vegetal, los frutos, las semillas, los piensos de alimentación animal y el agua». También «los cuerpos enteros o partes de los animales de caza silvestres no recogidos después de cazados, o cuerpos de animales de ganado doméstico autorizados en virtud del Decreto que desarrolla en Castilla y León el uso de determinados subproductos animales no destinados al consumo humano para alimentación de especies necrófagas de interés comunitario».

Una medida que facilita e incentiva la caza de un animal astuto y esquivo para el hombre.

Asociaciones ecologistas denuncian que el lobo no supone ninguna amenaza para los intereses del hombre, y ganaderos jóvenes acostumbrados a vivir con ellos consideran que si se toman las medidas oportunas, como el uso de varios mastines, no se perderá ni una sola oveja.

Además, con una gestión adecuada,repuntaría el turismo ecológico, como en la Sierra de la Culebra, donde se estima que hay hasta 70 lobos. Turistas procedentes de toda España y Europa aportaron 600.000 euros de beneficios frente a los 36.000 que dejaron los trofeos de caza. «El lobo vivo vale mucho más que muerto», concluyen los ecologistas.

Pedro S. Escobar

 

 

 

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