EL OLIVO, LA SEQUÍA Y LOS MANGANTES

Que la agricultura española anda en horas bajas no es nada nuevo. Parte de las controvertidas políticas europeas al respecto y, en ocasiones, la escasa visión comercial de los productores nacionales, han hecho realidad que la situación del campo en nuestra país sea la que es.
Ahora la escasez de lluvias de los últimos meses ha generado una grave incertidumbre sobre la próxima cosecha de aceitunas que podría propiciar el dejar al sector sin reservas para bastecer a todo el mercado.
Indudablemente se resentirá la exportación –somos el primer productor, dedicando el 60% al mercado internacional- pero sobre todo, lo harán los precios, pese a que el oligopolio existente en este terreno haya sido advertido en numerosas ocasiones.

Carlos Paz

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