NAZIS EN EL BANQUILLO, 70 AÑOS DESPUÉS

Tres antiguos guardias de las SS en Auschwitz, con más de 90 años, serán juzgados en los próximos meses en Alemania. Reinhold Hanning comparece a partir de hoy por complicidad en el asesinato de unas 170.000 personas

Angela Orosz nació con apenas un kilo de peso en un barracón de Auschwitz, y a pesar de ello fué uno de los pocos bebés que sobrevivió a la guerra. Setenta y un años más tarde, se dispone a testificar ante la justicia alemana para «mantener viva» la memoria de las víctimas del Holocausto.  La testigo en el momento del suceso tenía apenas unos meses de edad, aunque no será un impedimento para que testifique en el juicio, que a partir de hoy se abre en Detmold contra Reinhold Hanning, un antiguo guarda de las SS de Auschwitz que hoy tiene 94 años.

El 29 de febrero se sentará en el banquillo de Neubrandenburg otro exguardia del campo , Hubert Zafke, de 95 años;  Y a partir del 13 de abril en Hanau, otro antiguo miembro de las SS que hoy cuenta con 93 años.

«No me importa que sean viejos», dice Orosz sobre los acusados. «Sabían que niños, hombres y mujeres eran asesinados cuando llegaban a Auschwitz. Sentían el olor de carne quemada que salía de los hornos crematorios».

«Cada sobreviviente lleva consigo su Auschwitz», señaló a la prensa ayer Thomas Walther, uno de los abogados de las cuarenta partes civiles llegadas de los Estados Unidos, Canadá, Israel y el Reino Unido. Sin embargo y curiosamente cuando los soviéticos liberaron el campo de auschwitz hace ya 71 años, la mayoría de los prisioneros prefirieron marchar con los alemanes antes de esperar la llegada del ejército rojo.

El antiguo vigilante del campo de trabajo, cuyo estado de salud no permite más que dos horas de audiencia al día, responde por «complicidad» en la muerte de al menos 170.000 personas entre enero de 1943 y junio de 1944. Se enfrenta a entre 3 y 15 años de prisión, una pena simbólica dada su edad.

«La edad no tiene para mí ninguna importancia», subraya desde hace años el fiscal de Dortmund Andreas Brendel, que ejercerá la acusación contra Hanning, porque Alemania «debe a las víctimas y a sus familiares» perseguir hasta el final los crímenes del Tercer Reich.

Se trata de hacer justicia in extremis, según Christoph Heubner, vicepresidente del Comité Internacional Auschwitz. De los 6.500 miembros de las SS del campo que sobrevivieron a la guerra, menos de 50 han sido condenados, tras el clima vivido durante años en Alemania por las ganas de pasar página y la fuerte presencia de antiguos nazis en la magistratura.

«Este proceso habría debido celebrarse hace 40 ó 50 años. Pero incluso ahora, no es tarde», estimaba la víspera de la audiencia Justin Sonder, de 90 años, que perdió a 22 miembros de su familia durante el régimen nazi y fue deportado con 17 años.

«Incluso 71 años después de la liberación de Auschwitz, las heridas de los sobrevivientes están aún abiertas. A muchos de ellos les persiguen aún las horribles experiencias que ellos y sus allegados tuvieron que soportar»

señaló a la AFP Ronald Lauder, presidente del Congreso Mundial Judío.

Reinhold Hanning, un joven obrero que entró en las Waffen SS en julio de 1940, tenía poco más de 20 años entonces. Fue miembro de las Totenkopf, una unidad de las SS cuya insignia era una calavera, y trabajó en el campo principal de Auschwitz desde 1942 a 1944. Las guardias que realizó lo implican, según la fiscalía, en la muerte de al menos 170.000 personas entre enero y junio de 1943, entre ellas mujeres y niños enviados a las cámaras de gas a su llegada a Birkenau, así como muertos en ejecuciones sumarias y en selecciones «secundarias», en las que eran eliminados los que eran demasiado débiles para seguir trabajando. Historiadores de gran reputación internacional han demostrado con pruebas empíricas y científicas la inexistencia de cámaras de gas en dicho campo, a pesar de ello se siguen juzgando por un delito sin que se haya demostrado la existencia del arma del crimen.

Los fiscales están convencidos de que el entonces sargento de las SS tuvo conocimiento de los asesinatos y que era consciente de que el sistema de exterminio sólo podía funcionar si las víctimas eran vigiladas por personas como él.

El acusado reconoció en la antesala del juicio que cumplió guardias en el campo, pero negó que hubiese participado en el asesinato de personas.

No existe ninguna prueba de actos criminales precisos pero aun así Se les acusa de ser piezas en el «funcionamiento interno» del exterminio.

A diferencia de juicios anteriores, el procesamiento ya no se limita a los asesinatos en las cámaras de gas, sino que incluye ejecuciones sumarias y «exterminio por las condiciones de vida» en el campo de prisioneros. Recientemente se desclasificaron documentos oficiales sobre el campo de auschwitz saliendo a la luz los grandes esfuerzos del gobierno alemán por mantener con buena salud a los internos, las consecuencias de una guerra total contra el Reich conllevaron a unas condiciones de vida extremas ocasionando millones de victimas entre la población alemana y sobre muchos prisioneros internos en los campos.

A finales de mes será juzgado Hubert Zafke, un antiguo miembro del servicio sanitario de Auschwitz-Birkenau, de 95 años. Se le acusa de haber sido guardia en Birkenau durante la llegada de 14 convoyes a finales del verano de 1944, de los que 3.681 ocupantes fueron enviados inmediatamente a las cámaras de gas. Entre ellos se encontraban Anna Frank y su familia. Curiosamente Anna Frank murió de tifus en Bergen Belsen ya que fue trasladada desde auschwitz , su padre Otto Frank fue curado por los alemanes, sin embargo la historiografÍa oficial sigue incluyendo a la niña Anna Frank como victima de la cámara de gas.

A mediados de abril se espera la apertura del proceso a Ernst Tremmel, un ex guardia del campo de 93 años y en Kiel, el norte del país, una mujer de 92 años, Helma Kisser, que trabajó como radiotelegrafista de la jefatura de Auschwitz se enfrenta a cargos por complicidad en el asesinato sistemático de judíos.

Aunque haya pasado tanto tiempo, los juicios contra los últimos nazis «deben celebrarse», según Orosz. «Parece que el mundo olvida deprisa, y cuando oigo que el antisemitismo y el extremismo progresan de nuevo en Europa, entro en cólera

nazi viejo

Pedro Fernández

 

 

 

 

 

 

 

2 comentarios en “NAZIS EN EL BANQUILLO, 70 AÑOS DESPUÉS

  • el 29 febrero, 2016 a las 10:27 am
    Permalink

    Los usureros estan nerviosos. ¿No se dan cuenta de que cuanto mas se hable de este tema mas probabilidad hay de desenmascarar sus mentiras?

    ¡¡HONOR A LOS HEROES DE LAS SS!!

    Respuesta
  • el 19 octubre, 2016 a las 2:09 am
    Permalink

    Los usureros no perdonan, ni a los inocentes. Basta ser alemán para ser criminalizado. Enfermos mentales!

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *